Los platenses que permanecieron dos días varados en un aeropuerto parisino, en pleno verano boreal, como consecuencia de la cancelación de vuelos por parte de una aerolínea “low-cost”, arribaron ayer a destino en Italia después de una odisea que los tuvo como protagonistas junto a centenares de viajeros de todo el mundo.
“Pudimos llegar a Florencia después de cambiar el itinerario y haciéndonos cargo de los gastos extra” explicaron Walter, Laura y Florencia Fagni, quienes ahora esperan un reintegro de ese dinero como muchos de sus compañeros de travesía.
PRIORIDADES
“A la hora de colocar a la gente en otros vuelos u hoteles, los empleados de la empresa EasyJet tenían la orden de dar prioridad a los franceses... el resto tenía que arreglárselas como pudiera” recordaron: “la otra era resistir hasta último momento, manifestando y protestando a viva voz hasta que no les quedaba otra que ubicarte en algún alojamiento...”.
Después de dos jornadas de tensión, los Fagni pensaron que la historia iba a repetirse. Los ánimos estaban caldeados, “pero finalmente pudimos emprender viaje a otro destino del planeado -Roma en lugar de Pisa-, pagando todo nosotros y dejando asentado que esperamos el reintegro total de lo que perdimos”.
“La empresa nunca comunicó las causas de las demoras y cancelaciones, pero fueron muchas y la gente estaba muy molesta” señalaron los platenses: “en los carteles de partidas y arribos cada dos por tres aparecían estos cambios sin aclaración de los motivos”.
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