Luego de que un comedor comunitario para chicos carenciados, que funciona en la localidad de Melchor Romero, fuera epicentro de dos importantes robos en los últimos años, siempre de madrugada, los encargados del lugar decidieron poner un casero.
Precisamente, a él fue a quien encontraron los dos delincuentes que eligieron otra vez ese lugar para concretar un asalto.
Ocurrió en el centro comunitario “Chacho Peñaloza”, perteneciente a la agrupación piquetera “CTD Aníbal Verón”, situado en 32 y 162.
El hombre, de 31 años, no dudó en enfrentarlos luego de pedirle a su mujer que se comunicara con la Policía.
“SE ME TIRARON ENCIMA”
En la tarde de ayer, algo más tranquilo, Hernán Ponce le contó a EL DIA el dramático episodio que lo tuvo como uno de los protagonistas.
Al respecto, relató que “los dos ladrones, que demostraban tener unos 25 años, se metieron acá de madrugada, cuando estábamos durmiendo”.
La presencia de ambos intrusos, sin embargo, fue inicialmente advertida por un perro de la raza Pitbull que duerme en la entrada.
Sus constantes ladridos despertaron a Ponce y a su mujer, que sobresaltados no tardaron en sospechar lo que podía estar pasando.
“Le dije a mi mujer que llamara a la Policía y luego salí a ver qué pasaba. Pero enseguida los tipos se me vinieron encima para pegarme y me tiraron al piso”, mencionó.
Desesperado y temiendo por su integridad física y la de su esposa, Ponce explicó que atinó a agarrar un fierro para defenderse de los atacantes.
Y además hizo saber que “empecé a correrlos unos metros, hasta que a uno de ellos lo alcancé y le pude pegar en la cabeza”.
El cómplice del ladrón agredido intentó entonces contener la bronca del casero, “pero también le di unos cuantos fierrazos”.
Pocos minutos después, cuando Ponce ya tenía la situación bajo su control, porque ambos delincuentes presentaban heridas, llegaron al lugar efectivos policiales.
Poco después, como los notaron lastimados en diversas partes del cuerpo, solicitaron la presencia de una ambulancia, que los llevó al hospital de Romero, pero en calidad de detenidos.
Ponce aludió a que “cuando la Policía los revisó, no les encontró ningún arma. Eran rateros, que cuando los descubrí estaban rompiendo una pared haciendo palanca para entrar a donde tenemos las cosas para el funcionamiento del comedor”.
Enseguida precisó que “es la tercera vez que vienen a robar. En esta ocasión no lo consiguieron, pero en una oportunidad se llevaron hasta las ollas donde cocinamos para los 250 chicos del barrio El Futuro, de Romero, a los que alimentamos acá”.
“La segunda vez que entraron delincuentes, robaron todas las herramientas”, acotó.
Y puso de relieve también que “por eso que se dispuso que con mi mujer vivamos acá, para que haya un poco de vigilancia. Pero en esta tarea es clave el Pitbull que nos acompaña. Lo teníamos atado, pero si entra alguien y está suelto, enseguida sale a atacar”.
OTRO BARRIO EN APUROS
En tanto, vecinos del barrio el Gigante del Oeste también salieron a denunciar que continúa la ola de robos, por lo que exigieron mayor presencia policial.
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