BARCELONA.- Medio millón de personas rechazaron ayer el terrorismo en Barcelona al grito de “No tengo miedo”, en una manifestación de solidaridad con las víctimas de los atentados de la semana pasada en Cataluña, que causaron 15 muertos y más de 120 heridos.
El rey Felipe VI encabezó la representación institucional acompañado del jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, entre numerosos funcionarios y líderes de partidos políticos.
Sin embargo el Rey y el presidente del Gobierno la pasaron mal ya que los manifestantes los recibieron con gritos y abucheos. Mientras le gritaban “fuera, fuera” ambos dirigentes desfilaron por Paseo de Gràcia hasta acercarse a primera línea de la manifestación.
Entre los asistentes se vieron varias pancartas que recriminan al Rey su amistad con Arabia Saudita, el reino que está en la mira por dar apoyo financiero al grupo terrorista que perpetuó la matanza en Barcelona, el Estado Islámico (ISIS). Contra Rajoy también se leyeron pancartas que le piden “la paz” y “no vender armas”. Ninguna autoridad estuvo en primera fila pues los convocantes decidieron que los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios de emergencias y entidades sociales y profesionales llevaran la pancarta de cabecera, con el lema en catalán “No tinc por” (”No tengo miedo”).
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