Funcionarios no especializados
Juan Antonio Vázquez dice: “Según una canción: ‘Yo nunca, jamás me metí en política,/ella sí se ha metido conmigo/ etc.’. En la República Argentina: ¿los analfabetos pueden desempeñarse como neurocirujanos? ¿Los zapateros están habilitados para construir puentes? ¿Los maestros están autorizados para conducir aviones de pasajeros? ¿En cada oficio o profesión o trabajo deben realizarlo especialistas en el rubro? ¿Qué pruebas de especialización acreditan los legisladores, intendentes municipales, consejeros escolares y otros funcionarios públicos para estar en esos cargos electivos? ¿Por qué hay legisladores que no son abogados y votan sobre asuntos de códigos legales? ¿Por qué los ediles que son contadores y arquitectos deciden sobre ordenanzas de Salud Pública? ¿Por qué taxistas que están como senadores sancionan leyes sobre Defensa Nacional? ¿Por qué otros deciden sobre leyes que no son compatibles con sus profesiones u oficios? Asimismo, ¿los ciudadanos y extranjeros que votan en comicios están capacitados para elegir a candidatos que de ser designados harán políticas sobre Ciencias, Cultura, Educación, Tecnologías, etc.? ¡Compradores y vendedores de humo impunes con poder!”.
Derechos
Silvia Cilia indica: “El derecho de uno termina donde comienza el derecho de los demás; esto quiere decir que uno debe utilizar sus derechos sin limitar los derechos de otros. Es muy común ver, en horas pico, como padres dejan sus autos mal estacionados, con la excusa de retirar a sus hijos del colegio, sin importar si esta acción perjudica a un tercero. Nadie sabe exactamente cuál es ese lugar donde termina la libertad y el derecho de uno y empiezan los del otro, o mejor dicho, a nadie le importa saberlo, porque de esa forma se ubica en el centro del universo, y el resto que se ocupe de sus problemas. Y a los hechos me remito: el 3 de agosto deje mi auto estacionado en calle 44 entre 5 y 6 frente a un jardín de infantes, al momento de retirarme un auto mal estacionado en doble fila y sin conductor, taponaba mi salida con total impunidad, motivo por el cual toque bocina para avisarle al dueño que debía retirarlo. Pasaron 15 minutos y llamé al 147 para dar parte de la situación, cuando veo venir a una señora gritando y con dos niños que de muy mal modo me pregunta que me pasaba porque ella tenía que retirar a sus hijos del jardín, a lo que le respondo, ‘tu egoísmo es sorprendente, yo también tengo urgencia y no por eso perjudico a los que me rodean’”.
EL DIARIO NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS ORIGINALES QUE SEAN ENTREGADOS PARA SER CONSIDERADOS POR LA REDACCION .
SUSCRIBITE a esta promo especial