El delantero francés Ousmane Dembélé, flamante refuerzo de Barcelona, elogió ayer a su nuevo compañero Lionel Messi al que consideró el “mejor jugador del mundo y de la historia”.
El futbolista, de 20 años, por el que Barcelona pagó 105 millones de euros y le puso una cláusula de rescisión de 400 de la misma moneda europea, manifestó que quiere “aprender” de Messi.
“Es un honor y un placer tener a Leo Messi, quiero aprender de él, porque es el mejor jugador del mundo y de la historia del fútbol. Estoy muy contento de evolucionar en su equipo. Quiero aprender mucho de él y saber como se comporta dentro y fuera del campo”, expresó Dembélé, ex Borussia Dortmund, de Alemania, en la conferencia de prensa que brindó en el estadio Camp Nou en el marco de su presentación oficial.
Por otro lado, el delantero advirtió que no llega para reemplazar al brasileño Neymar, quien se marchó a París Saint Germain, de Francia.
“Hay una gran diferencia entre Neymar y yo. Él es uno de los mejores jugadores del mundo y yo soy muy joven. Solo tengo 20 años”, remarcó.
BRONCA DE LOS HINCHAS
El primer día de Osumane Dembélé como nuevo jugador del Barcelona derivó en la bronca por una parte mayoritaria de los 17.814 espectadores presentes en el Camp Nou, que, ante el retraso de más de una hora de la presentación oficial del delantero, pidió la dimisión del presidente del club, Josep Maria Bartomeu.
Un contratiempo burocrático en la liquidación del contrato entre el delantero y su ex equipo, provocó que la puesta en escena del jugador más caro hasta la fecha de la historia del club azulgrana (125 millones de dólares y unos 48 más en variables) colmara la paciencia de los aficionados azulgranas.
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