En 14 y 53, la actual sede del arzobispado platense, perteneció originariamente (de ahí viene el nombre del edificio) a Carlos D’Amico, ministro de Gobierno de la gestión de Dardo Rocha y luego gobernador provincial. D´Amico adquirió el lote en agosto de 1882, pero recién en septiembre de 1884 gestionó el préstamo con el que construyó su residencia en la flamante capital bonaerense. La obra fue inaugurada, finalmente, en enero de 1887.
Se trata de un proyecto diseñado por el arquitecto Leopoldo Rocchi, quien enmarcó la iniciativa en el estilo renacentista italiano. Fue el mismo autor del malogrado primer edificio del Teatro Argentino de La Plata. Decorado con tapices persas, muebles de ébano y estatuas de mármol y bronce, en sus épocas de esplendor el palacete fue escenario de importantes acontecimientos sociales.
SUSCRIBITE a esta promo especial