La búsqueda del avión que desapareció hace nueve días en la zona del Delta se intensificó ayer con la utilización de drones equipados con sensores térmicos e infrarrojos, y las tareas se centraron en la zona de Escobar y Zárate, particularmente al norte de la desembocadura del Río Luján, informaron fuentes vinculadas al operativo.
“El tiempo ha mejorado considerablemente en la zona, lo que nos va a permitir desplegar al máximo nuestro equipamiento aéreo, pero en especial el trabajo con los drones que cuentan con seis sensores que nos permitirán efectuar un peinado mucho más profundo y específico”, indicaron esas fuentes, que desestimaron que exista hasta el momento “alguna pista firme” respecto de lo que ocurrió con el avión.
“Se dieron algunos hechos que fueron oportunamente investigados. Esto forma parte del trabajo. No podemos dejar ningún indicio sin investigar, aunque desde el comienzo se presente como improbable”, aclararon.
Algunas señales que podrían haber correspondido a una baliza movilizaron ayer a las lanchas de Prefectura Naval sin resultados positivos.
“Estos hechos se dan todos los días, pero no hay nada que nos indique que pasó con el avión”, remarcaron las fuentes.
Desde la Administración Nacional de Aviación Civilaseguraron que se están realizando múltiples rastrillajes, “abarcando zonas donde ya se realizaron búsquedas, desde arriba del río Luján hasta Zárate”
“La búsqueda se fundamenta hoy en un radio de 200 kilómetros aprovechando el buen tiempo y el hecho de que no hay nubes de baja altura”, añadieron en el organismo.
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