“Canciones para mirar”, el infantil de María Elena Walsh que produjo el Coliseo Podestá y que se ofreció gratis durante las vacaciones de invierno, se quedó en la noche del lunes con dos premios Hugo Federales, distinguiendo la labor de Gastón Marioni como mejor director, y la de Julieta Gonçalves a la mejor interpretación femenina.
Gastón Marioni, en diálogo con EL DIA, manifestó su alegría por este premio sobre todo “por el compromiso y el cariño” con el que se gestó el espectáculo. “Ese reconocimiento a nivel nacional me da mucha felicidad”, aseguró el director, dramaturgo, actor y docente teatral, quien rescató además el hecho de haber sido seleccionado entre “muchísimos directores y espectáculos vistos a lo largo y ancho de un país con una tradición teatral muy fuerte”.
Para Marioni, “Canciones para mirar” fue “una de las mejores producciones de la Secretaría de Cultura”, y siente orgullo por el respeto a su creadora con el que se lo ha abordado.
Así, en sus facetas como director de la pieza y del Coliseo Podestá, manifestó “la doble responsabilidad y alegría” que este premio implica, sobre todo como la distinción a una idea que viene desarrollando desde su inicio en la función con producciones integrales realizadas desde el teatro local, que claramente pueden estar a un nivel de alta calidad. De hecho, el verano, el infantil anterior, “Cantando sobre la mesa”, fue premiado con un Estrella de Mar al mejor Infantil de la temporada.
Para Julieta Gonçalves, Marioni sólo tuvo elogios. “Es una actriz joven, exquisita, sutil, dueña de una finura escénica que ha encantado no solo a los niños sino también a los grandes, poseedora de una voz deliciosa que hizo vibrar el alma de María Elena cada tarde”.
Por su parte, Julieta Gonçalves, quien integró el elenco del espectáculo infantil tras haber sido seleccionada en un multitudinario casting abierto, se mostró agradecida y bendecida por el Premio Hugo Federal, al que consideró como “un regalo”.
“Es algo enorme para mí. Siento que las cosas son cuando son. Lo considero como un regalo muy amoroso. Hugo Midón hizo que mis días tristes de la infancia fueran divertidos, mi carrera artística apareció gracias a él. Ese código que él manejaba me marcó, como marcó a tantos, y es el tipo de teatro que me gustaría ahondar a lo largo de toda mi vida. Siento que fluyo y soy a través de ese tipo de teatro”, manifestó la actriz, en diálogo con EL DIA.
En relación a lo que significó haber sido parte de este espectáculo, Gonçalves se mostró agradecida y feliz por la puesta y el equipo. “Hacer ‘Canciones para mirar’ significó un enorme desafío como actriz, poder abrir y reencontrarme un poco también con mi niña. Me costó al principio pero lo viví como ponerme un poco a prueba. Fue reconectarme con el escenario desde un lugar mucho más honesto”, manifestó la intérprete, quien, con los ensayos, comenzó a soltar su cuerpo de la autoexigencia a la que se sometía por la admiración que de Marioni sentía. “Y se dio. Pude soltarme y lo súper disfruté. Creo que creamos todos una familia que hizo que las cosas fluyeran y que la gente lo sintiera”.
Por último, la actriz remarcó la responsabilidad y el compromiso que asumió a la hora de cantar esas canciones que marcaron a varias generaciones. “Poder decirle a un nene a través de canciones que el mundo no es color de rosa, pero decirlo de una forma lúdica, desde un lugar creativo, es algo maravilloso. Y es algo que también tenía Hugo Midón. En ese sentido, ‘Canciones’ me conectó con lo que yo había vivido, lo revolucionario de esos tiempos y de lo que yo fui de chica. Fue una posibilidad para hacerme cargo de mis deseos e inquietudes de artista. Puro deseo y placer”, concluyó.
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