TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Horacio González: las traducciones malditas

Horacio González - web
Horacio González - web

Por FERNANDO ALFON

El libro del sociólogo y ensayista argentino se sumerge en el siempre improbable universo de la traducción y ofrece nuevas herramientas a la hora de repasar autores clásicos y comprender, incluso, las dificultades que supone el proceso de reconvertir imágenes en textos

La teoría de la traducción a menudo estuvo ocupada en el problema de la representación, volver hacer presente un texto en otro. En sus Traducciones malditas (editorial Colihue), Horacio González interviene en ese debate advirtiendo que todo texto es otro, que todo texto ya está presente. Sugiere borrar las jerarquías entre original y versión, y ponerlos en un mismo punto de partida; en tanto textos, los problemas que atraviesan son similares. Relocaliza así el drama de la traducción y lo centra en la escritura. Retira la traducción de la mera representación, lo mismo que de la mera individualidad. Es una lengua la que traduce a otra lengua, una época a otra, una civilización a otra.

«Obviamente, nuestro escrito se compone de interrupciones bruscas, saltos de estilo y superposiciones entre focos de atención». Hay quienes juzgan la prosa de Horacio inflacionaria, acaso, porque buscan la definición y el sentido explícito. En una prosa que se compone esencialmente de formas, las formas no dicen: sugieren. González se expresa, así, como el oráculo de Delfos, ni muestra todo ni oculta, da indicios; pero esos indicios florecen del propio lenguaje. No usamos el lenguaje tanto como «es él quien nos “usa” a nosotros».

Con cada aparición de un nuevo libro de González se reanima la ya clásica petición de claridad. Anaxímenes de Lámpsaco se la aconsejó a Alejandro; Quintiliano, en general, a todo orador; Bacon la reclamó para la filosofía, y también Descartes, que elogió al traductor al francés de sus Principia, justamente, por ser claro. González prefirió recoger la tradición esotérica que leemos en «Skoteinos» (oscuridad), uno de los tres ensayos que Adorno consagró al estudio de Hegel, cuyas sombras se deberían a dos razones. Por un lado, su prosa es inherente a la misma dialéctica. Hegel no escribía sobre su filosofía; su escritura era el despliegue vivo de su filosofía. Por el otro, la escritura no se agota en la vocación comunicativa; hay otra vocación más profunda, que es la escritura misma. «No escribí mis Escritos para que se los comprenda, los escribí para que se los lea [...]», escribe Lacan. González recoge y aprecia esa cita.

«No escribí mis Escritos para que se los comprenda, los escribí para que se los lea [...]», escribe Lacan. González recoge y aprecia esa cita

En este sentido, el subcapítulo «La oscuridad» de las Traducciones, si no tememos al oxímoron, es clarificador, pues nos concede otra clave de lectura para que el texto de González se trasparente. Esa clave es emancipar la escritura de la comprensión. El texto no se agota en su «comprensibilidad», así como su destino no es la mera comunicación. Las palabras escritas expresan mucho más de lo que dicen. Al mencionar el modo en que se discutió en torno a uno de los poemarios de José Lezama Lima, cita una línea lezamiana de aspecto definitivo: «entender o no entender carecen de vigencia en la valoración de la expresión artística».

TRADUCCIONES MALDITAS. LA EXPERIENCIA DE LA IMAGEN EN MARX MERLAU-PONTY Y FOUCAULT
Autor: González, Horacio (2017)
Editorial: Colección Puñaladas. Buenos Aires, Colihue.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD