Los vecinos de San Carlos denunciaron que en la rambla de 143 y 527 hay un profundo pozo que desde hace varias semanas está destapado y colmado de agua; el lugar resulta peligroso fundamentalmente para los niños y las personas que no son del barrio y desconocen que tiene una profundidad cercana a los dos metros y medios. “Pedimos que se coloque una tapa porque si se cae una criatura en ese pozo, se ahoga”, contó Edgardo, un vecino.
Según señaló la gente que vive en es sector de San Carlos, cuando llueve el agua corre de manera subterránea con tanta presión que hace saltar las tapas de las bocas de tormenta.
“No se completaron las obras hidráulicas entonces los derivadores no llegan a desembocar en el arroyo El Gato y el agua vuelve”, señaló Juana, una vecina que vive casi enfrentada a ese profundo pozo.
Desde el Municipio se informó que los inspectores recorrerán la zona para aislar la zona en la que se encuentran los pozos. Además se anticipó que se realizará una intervención a corto plazo para evitar que el agua ingrese a ese sector, de esa manera se derivará hacia otra área hasta que Edelap concluya la obra de tendido subterráneo y se pueda proceder con las tareas hidráulicas planificadas.
Aún a varios días de las lluvias en ese lugar y en otra boca de tormenta que está justo en la parada del micro se ve una gran acumulación de agua y barro. El temor de los vecinos es que la tierra ceda hasta desmoronarse y alguna persona se lastime.
“El agua se filtra para adentro de las casas y brota por los pisos; hay días que no podemos ni usar los baños ”, sostuvo una vecina.
Esa esquina es muy transitada por los chicos que van a la escuela. En ocasiones se los ve jugar o correr muy cerca de donde se encuentran esas profundas depresiones del suelo que al estar llenas de agua no permiten apreciar su profundidad.
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