Otra vez la tensión se apoderó de un espacio público de la Ciudad. Ayer fue el turno de plaza España, donde los vendedores-artesanos piden que se los encuadre dentro de una ordenanza de ferias artesanales, y la Municipalidad busca otra figuración: emprendedores. Ya casi no quedan espacios públicos durante los fines de semana sin ferias, con o sin permisos, y la sospecha de ilegalidad en cada plaza o parque está al acecho, porque junto a quienes tienen los papeles en regla aparecen puesteros alejados de las normativas, con productos cuyo origen se desconocen y terminan desnaturalizando cualquier propuesta. La Ciudad está entre las principales del país en materia de venta ambulante con productos truchos o de dudosa procedencia, según distintos relevamientos. Ese dato lleva al lógico reclamo de los comerciantes que cumplen con todos los requisitos y plantean una competencia desleal por parte de quienes ponen una manta, no pagan tributos y buscan naturalizar una situación al menos irregular.
SUSCRIBITE a esta promo especial