El empate cosechado como visitante en San Pablo no le aseguró, para nada, una revancha tranquila a Racing en Avellaneda, porque a partir de esa desventaja, Corinthians viajó con la intención de mostrar lo que no pudo de local.
En estos términos se planteó un partido apretado, de mucha pìerna fuerte, reclamos y polémicas, con Lisandro López y Angel Romero como abanderados de una noche caliente, en la que el árbitro debió estar muy atento.
Metieron más de lo que jugaron, y el primer tiempo se fue con un par de situaciones por lado, que prácticamente no amenazaron con romper un empate sin goles con el que la Academia ganaba el pasaje a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, por la ventaja que le significaba la anotación de visitante en caso de igualdad final en la serie.
Un tiro libre de Sergio Vittor, que tapó el arquero; otro de Jadson, que salió muy cerca de un palo; y una asistencia de Lisandro López a Triverio, que no prosperó, terminó siendo lo más destacado de una primera etapa en la que hubo más conversación que jugadas.
Los minutos le jugaron en contra a Corinthians, porque el empate sin goles lo dejaba afuera, y la movida que significó el ingreso de Rodriguinho, para reforzar el ataque, terminó siendo un pelotazo en contra, porque el ingresado, con tres minutos en cancha, le metió un planchazo de expulsión a Diego González, y el árbitro le mostró la roja.
Recién a partir de este episodio la Academia pudo manejar el partido ante un rival que entró en la desesperación. Final caliente, clasificación y a esperar el equipo de Avellaneda a Libertad de Paraguay.
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