Que las piletas estén rodeadas de una vereda perimetral no resbaladiza; que haya un profesor de educación física a cargo y que estén expuestas al aire libre, son algunos de los requisitos cuyo cumplimiento los inspectores comunales salieron a corroborar ayer en distintos complejos deportivos y natatorios de la Ciudad.
Fue en el marco del programa “Natatorios Seguros”, a partir del cual la Comuna extendió los controles y verificaciones con el objetivo de supervisar las condiciones de seguridad. Se desplegó un trabajo en conjunto entre las secretarías comunales de Salud, de Deportes, y de Convivencia y Control Ciudadano, para corroborar el cumplimiento de la Ordenanza Municipal N° 9885.
De esta manera, se llevaron adelante controles en las piscinas de “Montego”, “Complejo 1870” y en el campo de deportes de la UNLP, fiscalizando los requisitos obligatorios para su funcionamiento.
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