Con un estallido de confeti y fuegos artificiales, una multitud de personas celebró la llegada de 2018 con el descenso de una bola de cristal en una gélida Times Square. Fue la segunda celebración de Año Nuevo más fría de la historia de la ciudad, con una temperatura de -12º C a medianoche. Los fiesteros se abrigaron con capas extra de ropa y cálidos gorros y máscaras faciales, bailaron y trotaron para hacer frente al frío y cantaron “Auld Lang Syne” y “New York, New York”. Las medidas de seguridad en la icónica plaza fueron extremas. (AP)
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