El fiscal de la causa en la que un hombre baleó a otro en la puerta del supermercado Carrefour de Quilmes centro, Martín Conde, dispuso un allanamiento de urgencia en el domicilio del imputado, en pleno centro comercial de Quilmes y a tan solo una cuadra del lugar del hecho. Secuestraron dos cargadores de ametralladora Uzi, siete municiones calibre 7,62 en cadena de engarce, una granada de mano sin espoleta ni sistema de iniciación, un proyectil de mortero Italaza de práctica y una caja con 48 cartuchos calibre 22 largo.
El agresor, de 72 años, identificado como José María Scrocchi fue detenido y su abogado, Gustavo Trimarchi, dijo que las municiones antiaéreas “tienen cuarenta años y están en desuso, al igual que los cargadores”.
“No tiene familia, vive en condiciones paupérrimas y creo que la depresión y la falta e tratamiento idóneo a los largo del tiempo lo han llevado a padecer una serie de patologías (…) No sólo enfermedades como la diabetes, sino otras de corte psiquiátrico”, describió.
El abogado contó que “hace treinta o cuarenta años” que Scrocchi “se divorció, cayó en una profunda depresión y se recluyó”, por lo que actualmente “es prácticamente un ermitaño” que “recorre las calles con su perro y es muy querido en su barrio”. El abogado remarcó que Scrocchi “no registra un solo antecedente” penal y que “hace treinta años resultaba legítimo usuario y portador de distintas armas de fuego”.
EL HECHO
Ocurrió el domingo a la mañana en la puerta del Carrefour de Humberto Primo y Lavalle, en el centro quilmeño, donde Noberto Cavana (57) realizaba unas compras y comenzó a discutir con otra persona que lo amenazó de muerte. Cuando Cavana se retiraba fue abordado por esa persona que, blandiendo un arma de fuego, lo atacó y le causó varias heridas.
Efectivos de la comisaría 1ra. de Quilmes hallaron a la víctima tendida en el suelo junto a un revólver .38, varias vainas y un cuchillo.
El hijo de Cavana, Walter, aseguró que a su padre “lo salvó un vecino que le sacó al agresor el arma de fuego y otro chico que le sacó el cuchillo” y que ahora permanece internado en estado delicado, en coma inducido, en el hospital Iriarte de Quilmes, aunque no pueden alojarlo en terapia intensiva “porque los ascensores están rotos”.
“Mi papá esta delicado, le tuvieron que cortar el hígado, tuvo hemorragia interna. Según me dijeron los médicos, recibió seis impactos de bala, cuatro en el abdomen y dos en las piernas, más dos heridas de arma blanca en la espalda”, aseguró el hombre.
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