Uno de los jueces de la sala II de la Cámara Federal porteña, Horacio Cattani, renunció a su cargo a partir del 1 de febrero próximo, luego de una licencia por enfermedad que se extendió por más de un año.
Quedan ahora tres vacantes en este tribunal de apelación clave, que interviene en los hechos de corrupción, compuesto por dos salas de tres miembros cada uno. La primera es por la renuncia de Gabriel Cavallo, la segunda por la destitución de Eduardo Freiler y ahora la vacante que deja Cattani.
La renuncia de Cattani, el más antiguo de los jueces de la Cámara Federal porteña, fue aceptada por el Gobierno, según se publicó en el Boletín Oficial, y se hará efectiva el jueves próximo, con lo cual la sala II del Tribunal de Apelaciones retomará la actividad tras la feria judicial con una vacante que deberá ser cubierta.
Esta Sala está integrada por dos camaristas titulares -Martín Irurzun y Eduardo Farah- mientras que Cattani tuvo una licencia. En todo ese período, los camaristas recurrieron a un voto de desempate.
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