El río Sena, desbordado en algunos tramos de París, alcanzó ayer su máximo previsto para esta crecida, tras días de incesantes lluvias que pusieron en alerta a los habitantes de la región. El río que recorre de este a oeste la capital francesa, bordeando algunos de sus monumentos y museos más famosos, llegó a 5,85 metros, más de 4 metros por encima de su nivel normal. No obstante, esta crecida, que paralizó parte de la rica actividad turística que genera el Sena, es inferior a la de junio del 2016 (6,10 metros), la peor de los últimos 30 años. Se espera que desde hoy empiece la bajada de las aguas. (EFE)
SUSCRIBITE a esta promo especial