Tragedia en La Plata: quién era el motociclista que murió tras un choque en la avenida 520
Tras conocerse la inflación, cuánto costará viajar en micro en La Plata a partir de abril
Crisis energética: Trump pide ayuda de otros países para mantener abierto el estrecho de Ormuz
VIDEO. Un delincuente robó herramientas de una ferretería y quedó filmado en Los Hornos
Alarma escolar en Los Hornos por la posible presencia de asbesto
VIDEO.- Entre abrazos, espuma y papel picado: a los 64 años cumplió su sueño en la UNLP
Agenda completa de espectáculos: qué ver este fin de semana en La Plata
Liberaron al hombre que había sido arrestado por masturbarse en La Plata
A los 96 años, murió el influyente filósofo alemán Jürgen Habermas
TRIBUNA DE VECINOS, nueva sección: dejanos tu reclamo, en video
Cruje la industria nacional y cinco sectores tienen más de la mitad de sus máquina apagadas
Menos sexo entre los adolescentes: pantallas, redes sociales y una intimidad en pausa
Miopía: epidemia en La Plata; casos en alza y diagnósticos que pueden arrancar a los tres años
Vélez vibró con Chayanne y las fanáticas lo dieron todo tras su paso por Argentina
La agenda deportiva de este sábado: eventos, horarios y transmisión
Atacaron la embajada de Estados Unidos en Bagdad y hay alerta máxima en Irak
Caputo y un furcio que no pasó desapercibido: "De acá al final del mandato del presidente Menem..."
Incendio de un auto generó tensión y alarma entre vecinos de Villa Elvira
Investigan grave caso de explotación infantil en un hogar de niños de Florencio Varela
Sábado con algunas nubes en La Plata y se vienen días de calor
Nini en “Modo Cumple”: con compras desde $150.000 te llevás un voucher
Moyano acordó un aumento para Camioneros en sintonía con la pauta salarial que quería el Gobierno
Colas de más de cinco horas para conseguir la vacunación antigripal
Imperdibles y con descuentos, la ofertas de este finde en El Nene
El servicio de guardias médicas, contra las cuerdas en la Ciudad
Súper Cartonazo por $4.000.000: los números de este sábado 14 de marzo
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Por SERGIO SINAY
sergiosinay@gmail.com
Transcurrieron apenas tres décadas desde que aparecieran aquellos pesados artefactos, del tamaño y la forma de un zapato, que eran los primeros teléfonos celulares. Quienes los portaban debían acarrear, además, un suplemento, la enorme batería, y ver a sus pocos portadores hablando solos y a los gritos en lugares públicos o en la calle provocaba miradas divertidas y hasta la sospecha sobre la salud mental de las personas en cuestión. Hoy existen 7.300 millones de abonos a telefonía celular en todo el mundo, mientras la cantidad de habitantes del planeta asciende a 7.200 millones. Es decir, más celulares que personas, según el Mobily Report, de la compañía Ericsson.
La Argentina no solo no escapa a ese fenómeno, sino que, como suele suceder cuando se trata de exagerar, con apenas 40 millones de habitantes se ubica en el vigésimo puesto en cuanto al uso de teléfonos móviles. Hoy se sabe que la palabra teléfono, adjudicada a estos aparatos, es obsoleta. Lo que menos se hace con ellos es usarlos como teléfonos. Son computadoras portátiles, resultan una suerte de cordón umbilical que une a sus usuarios con internet y los convierte en habitantes del mundo virtual. Habitantes full time, por lo demás, ya que se ha impuesto el hábito, con escasas y honrosas excepciones, de que quien tiene un celular no lo apaga ni para dormir (por no hablar de bañarse, participar de reuniones o mantener relaciones sexuales el móvil participa de todos y cada uno de los momentos del usuario).
Si bien en la Argentina hay unos 65 millones de líneas de telefonía celular, no todas están en uso. Pero se estima, según las compañías operadoras, que más de 40 millones sí se usan. Si se calcula, como lo hace el Banco Mundial, que la población económicamente activa del país (es decir, las personas en condiciones de trabajar, aunque no todas lo hagan) es de 19 millones, y que es esa población la que estaría en condiciones de comprar un teléfono y pagar por su uso, habría más de dos aparatos por persona en el territorio nacional.
Así, en muy pocos años aquel pesado e incómodo artefacto inicial pasó a convertirse en un adminículo infaltable en las carteras de las damas y los bolsillos de los caballeros. Y quien hoy despierta sonrisas irónicas, miradas sospechosas y hasta asombro es aquel individuo capaz de circular mirando a su alrededor, observando el cielo, el paisaje, la arquitectura, las personas, oyendo los ruidos de la naturaleza o de la ciudad, escuchando voces reales, mientras lo rodea una multitud de híper conectados con los oídos obstruidos por audífonos y auriculares, las miradas atrapada por las pantallas, ajenos a todo lo que los rodea, es decir a la realidad inmediata y tangible del mundo que habitan.
Anunciado y celebrado como una poderosa herramienta de comunicación, el teléfono móvil empieza a mostrar, a esta altura de su presencia en nuestra vida cotidiana, efectos opuestos a los prometidos. Acaso el más notorio, y pese a ello el menos detectado (o aceptado), es que contribuye a la incomunicación. Hoy los encuentros físicos entre personas de carne y hueso, que tienen vínculos reales, están frecuentemente intervenidos o interrumpidos por la presencia del celular, ya sea a través de mensajes de texto, whatsapp, twitter, correos electrónicos o llamadas. El pretexto pude ser laboral, familiar, una supuesta urgencia, etcétera. En general, nada por lo cual el mundo pudiera detenerse o la vida en el planeta acabarse. Pero alcanza para que los presentes estén ausentes y los ausentes presentes. El pretexto que ofrecen las prestaciones del teléfono hace que personas que viven en la misma ciudad, o en el mismo barrio, que compartían presencias y experiencias, que se encontraban en momentos nutricios para el vínculo y reparadoras para el alma, hayan espaciado esos encuentros o ya no los tengan.
LE PUEDE INTERESAR
Volver a lo importante
LE PUEDE INTERESAR
Gombrowicz, el escritor completo
“Quien no es capaz de habitar su soledad necesita siempre la presencia real o virtual de los otros para sentirse encuadrado”
Tanto “estar disponible”, una justificación para hacerse de un celular, como “localizable”, según el pretexto bajo el cual padres compran móviles a hijos pequeños, son consignas vulnerables. Hasta la aparición del celular la gente siempre estuvo disponible para lo necesario e importante y los humanos tuvieron, desde su prehistoria, modos de encontrarse y reunirse. Así se vivieron amores, se crearon familias, se construyeron, trenes, barcos y aviones, se crearon antibióticos, se inventó la imprenta, la radio, el cine y la televisión. Ninguno de esos protagonistas tenía celulares. En cuanto a la localización de los hijos, los padres responsables y atentos siempre supieron cuidar y guiar la crianza y la enseñanza a través de la educación, la cercanía, la presencia, la creación de vínculos de confianza y lo hicieron sin celulares. La inmensa mayoría de los humanos de todas las generaciones llegó a la adultez, no pereció en el intento, a pesar de los peligros que siempre hubieron en el mundo, todos regresaron de viajes, de fiestas, de excursiones, de casas de amigos, y lo hicieron sin celulares. La vida existía, sin duda, antes del móvil.
“Quien no es capaz de habitar su soledad necesita siempre la presencia real o virtual de los otros para sentirse encuadrado”, señalan el psicoanalista argentino Miguel Benasayag y la filósofa francesa Angélique del Rey en su ensayo “Nunca más solo”, un lúcido estudio sobre el fenómeno del móvil en la vida contemporánea. A partir del celular se construyen ilusiones. Una es que nadie está solo. ¿Pero de verdad está con otros, o solo con la voz, el mensaje, el otro mediatizado, fantasmal? Una segunda ilusión es la de la localización. ¿De veras localizable significa “seguro”, o la localización es una forma de control, de intromisión, de falta de respeto en algunos casos y falta de confianza en otros? Baste el ejemplo de la localización en el plano laboral y profesional. A partir del celular el horario de trabajo se extendió a 24 horas, quien no esté “localizable” a cualquier hora y en cualquier lugar puede perder un trabajo o un cliente. La conquista de la jornada laboral de ocho horas, lograda a costa de vidas, se pierde. Así, advierten Benasayag y del Rey, en lugar de ser nómades libres, como propone otra ilusión tecnológica, “nos alejamos de nuestra potencia y de nuestra capacidad de acción”. Podríamos agregar que también perdemos habilidades y energías para los encuentros reales con seres reales.
¿Habría que eliminar los celulares, entonces? ¿Combatirlos? En realidad, no son los culpables de los males señalados, sino sus disparadores. Quienes están de veras comunicados se siguen comunicando por muchos medios, quienes siguen interesados en el mundo real lo siguen explorando, quienes se nutren de momentos y experiencias compartidas las siguen creando y viviendo, quienes respetan su propia intimidad la siguen cultivando y quienes respetan la de los otros no la invaden. “Podemos intentar crear y desarrollar prácticas de unión, de creación de vínculos, que permitan marginar al móvil sin designarlo culpable de los males sociales”, escriben Benasayag y del Rey. Mirarnos, hablarnos, escucharnos, encontrarnos y, cuando compartimos la experiencia del encuentro real, poner por delante al ser humano y dejar al celular solo como un instrumento, que bien puede apagarse y descansar.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí