La Corte Suprema peruana anuló ayer el indulto humanitario y ordenó la captura inmediata del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), libre desde diciembre tras una polémica decisión del entonces mandatario Pedro Pablo Kuczynski.
Horas después, el ex presidente fue ingresado a una clínica de Lima, mientras que su abogado apeló las decisiones del tribunal.
El juez Hugo Núñez, del juzgado de investigación preparatoria de la Corte Suprema, declaró fundado el pedido de familiares de las víctimas “de no aplicación del indulto humanitario en favor de Alberto Fujimori”, señaló el Poder Judicial en su cuenta de Twitter. Asimismo, el juez dictó una orden de captura contra Fujimori, de 80 años, quien vivía solo en el barrio residencial de La Molina, al este de Lima.
“El juez giró las órdenes de ubicación y captura contra el ex presidente Fujimori a fin de que sea reingresado al establecimiento penitenciario que designe la autoridad penitenciaria”, tuiteó el poder judicial.
Alejandro Aguinaga, médico de Fujimori, no ocultó su sorpresa por la noticia. “Vemos que en el Perú no se respeta nada, no se respeta la independencia de poderes, el indulto al presidente Fujimori fue una acción constitucional”, declaró indignado a la radio RPP.
Carlos Rivera, abogado de los familiares de víctimas del gobierno de Fujimori que pidieron anular el perdón, justificó por su parte la decisión por las “irregularidades en el indulto”. “El indulto de Kuczynski a Alberto Fujimori carece de valor jurídico y por lo tanto tiene que regresar a prisión por irregularidades en el proceso”, dijo Rivera, quien señaló que “no se cumplieron los estándares internacionales”.
Fujimori se benefició del indulto concedido por Kuczynski en víspera de Navidad, pocos días después de que el entonces mandatario de centroderecha se salvara de ser destituido por el Congreso por haber mentido sobre sus lazos con la cuestionada empresa brasileña Odebrecht, que lo llevaron a renunciar a la presidencia tres meses después.
La hija del ex gobernante, la influyente líder opositora Keiko Fujimori, lamentó la decisión de la Corte, calificándola de “inhumana”, y suspendió una gira proselitista al interior del país. “El día de hoy es el día mas triste de nuestras vidas, es doloroso”, declaró Keiko, llorando ante los periodistas.
Fujimori fue condenado en 2009 a 25 años de cárcel como autor mediato (ideólogo) de las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), donde murieron 25 personas a cargo de un escuadrón de la muerte integrado por militares, y por el secuestro de un empresario y un periodista tras el golpe de Estado que dio en abril de 1992. Al ex presidente le quedan por cumplir más de 14 años por esta condena por delitos de lesa humanidad que, de cumplirse en su totalidad, terminaría de purgar en 2032 con 94 años.
Acompañado por su hijo menor, Kenji Fujimori, el ex presidente fue trasladado en ambulancia hasta la Clínica Centenario Peruano Japonesa, en la que había estado internado varias veces antes por problemas de salud.
Por su parte, el abogado de Fujimori, Miguel Pérez, presentó dos apelaciones, una para impugnar la anulación del indulto y la otra para pedir que su cliente permanezca en libertad mientras la justicia analiza su primer recurso.
En junio, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dispuso que el indulto a Fujimori fuera revisado por presuntos errores en el proceso y dio octubre como fecha límite para pronunciarse.
El ex presidente tiene problemas crónicos de salud, como hipertensión, arritmia cardiaca y un cáncer en la lengua, que lo llevan a la clínica frecuentemente. Recibió el indulto humanitario en diciembre de 2017 tras doce años en prisión, donde cumplía una sentencia de 25 años por crímenes de lesa humanidad ocurridos durante su gobierno, de 1990 a 2000. (AFP, AP y EFE)
SUSCRIBITE a esta promo especial