El gobernador de La Pampa, Carlos Verna, confirmó ayer que no firmará el Pacto Fiscal que en noviembre último su provincia acordó con la Nación, ni lo enviará a la Cámara de Diputados para su ratificación, y argumentó su decisión en un acto de “responsabilidad y no de rebeldía”.
La Pampa lleva adelante en la Corte Suprema una demanda a la Nación por deudas previsionales que la provincia estima en un total de unos 3.800 millones de pesos, desde 2009 a 2014, y también por el año 2016.
“Quienes tenemos la responsabilidad de gobernar, debemos pensar en la próxima generación, por eso tomamos éstas decisiones”, afirmó el mandatario.
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