La alianza de cuatro partidos de centroderecha obtenía el primer lugar en las elecciones realizadas ayer en Italia para definir un nuevo gobierno, aunque sin alcanzar una mayoría propia, mientras el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) aparecía como el partido más votado, según las primeras proyecciones oficiales.
En unos comicios que tuvieron la participación más baja de la historia de la república, el M5S daba la sorpresa de la elección al lograr más de 30% de los votos sin ningún tipo de alianzas, repitiendo el resultado de 2013, cuando también fue el partido más votado aunque después no pudo formar gobierno.
LA COALICIÓN AL FRENTE
Según los datos divulgados por el Ministerio del Interior con 20% de las mesas escrutadas, las cuatro fuerzas de centroderecha que incluyen a Forza Italia de Silvio Berlusconi alcanzaban 36,93% de los votos para el Senado.
Con 12.130 secciones computadas sobre 61.401 totales, el M5S obtenía 30,26% y el Partido Demócrata (PD, centrista) del actual primer ministro Matteo Renzi, se encaminaba a la peor elección desde su fundación con 20,94% de los sufragios.
Así, la centroderecha podría alcanzar hasta 133 de las 315 bancas en juego para el Senado, el M5S 95 y el PD 77, por lo que ninguna fuerza llegaría a los 158 escaños necesarios para la mayoría propia.
En Diputados, con menos de 5% de las mesas escrutadas para la asignación de 630 bancas, la centroderecha alcanzaba 36,72% frente a 30,40% del M5S y 20,46% del PD.
EN MANOS DEL PRESIDENTE
De mantenerse en las cámaras las alianzas que estuvieron en la cancha para estas elecciones, será el presidente Sergio Mattarella quien deba decidir, tras escuchar a los grupos parlamentarios que asumirán el 23 de marzo, si encarga la formación de gobierno a la coalición más votada (la centroderecha) o al partido que obtuvo más votos (el M5S).
Dentro de la coalición de centroderecha, la xenófoba Liga Norte, que postula como premier a su secretario general, Matteo Salvini (de 44 años), aventajaba por casi tres puntos a Forza Italia, que propone como premier a Antonio Tajani (de 64 años), actual presidente del Parlamento Europeo, aunque el sistema de asignación de bancas los daba cabeza a cabeza en el reparto de escaños.
El M5S, según las primeras proyecciones, basaba su gran elección como partido más votado en un gran apoyo en el sur del país y entre los jóvenes, identificados con su candidato a premier, Luigi Di Maio, de 31 años.
La fuerza nacida en 2007, fundada por el ex cómico Beppe Grillo, mejoraría así en más de siete puntos su performance de 2013, cuando obtuvo 25,56% de los votos.
Con menos del 73% de asistencia, esta elección fue la de menor participación de la historia, con una marcada caída también respecto de los otros comicios de este siglo (en 2013 votó 75,19%; en 2008 asistió 80,63%; en 2006 concurrió 84,24%, y en 2001 lo hizo el 81,35%).
La participación en las regiones del norte, que superó en algunas comunas por más de 15 puntos a las del sur, podría ser una ventaja para la Liga Norte, una de las cuatro fuerzas que integran la alianza de centroderecha que partía como favorita.
Durante la campaña, la centroderecha aseguró que la fuerza con más votos dentro de la coalición tendría la potestad de definir al premier en caso de formar gobierno, lo que con los primeros resultados beneficiaría a Salvini.
Con propuestas basadas en el rechazo a la inmigración y las posturas más críticas frente al euro y a Europa en general, la centroderecha aprovechó el caldo de cultivo de la crisis migratoria continental para crecer y llevar al plano nacional la victoria que logró en el gobierno de Sicilia a fines de 2017.
El M5S, que basó su campaña en su clásico tono antipartidos tradicionales, aprovechó electoralmente las desigualdades que persisten entre el sur y el norte del país y la crisis de la desocupación juvenil, en un contexto en el que 31,5% de los jóvenes de entre 15 y 24 años no tiene trabajo.
A través de su diputado Alessandro Di Battista, el M5S salió rápido a calificar como “apoteótico” el resultado y a mostrarse ganador de las elecciones y aseguró que “todos deberán hablar con nosotros” para poder formar un nuevo gobierno.
ALEGRÍA DEL “CINCO ESTRELLAS”
De hecho, antes de las elecciones, el M5S, en un hecho inédito, fue la única fuerza que presentó públicamente a todo su eventual gabinete, incluyendo un reconocido keynesiano al frente de Economía con el que prometió “el fin de la austeridad”.
Desde la centroderecha, el número dos de Forza Italia, Renato Brunetta, aseguró que la coalición “ganó las elecciones por una amplia mayoría” y que se “mantendrá” la coalición, al tiempo que advirtió que “el Cinco Estrellas no puede gobernar”.
La nota de la jornada la dio una activista del grupo Femen que sorprendió al ex primer ministro Berlusconi al grito de “Berlusconi, tu tiempo ha caducado” cuando se disponía a votar en un colegio de Milán (norte), en las elecciones generales de Italia. Una premonición que al cierre de esta edición parece haberse confirmado. (AP, EFE y TÉLAM)
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