Casi 24 años después del crimen del subcomisario Jorge Omar Gutiérrez (41), el Tribunal de Casación Penal bonaerense hizo lugar a la nulidad de la sentencia absolutoria (por cosa juzgada írrita) de Alejandro Daniel Santillán.
Con la firma de los jueces Ricardo Borinsky y Víctor Violini, la Sala III ordenó darle inmediata intervención al Fiscal General de La Plata para que “se realice una investigación completa, imparcial y efectiva con el objeto de determinar la responsabilidad intelectual y material de todos los demás que hayan intervenido en la preparación y ejecución del homicidio, como en la eventual alteración o desaparición de elementos de prueba, favorecimiento personal de los anteriores u omisión de investigar o denunciar lo que correspondía”.
El subcomisario, hermano del ex intendente de Quilmes Francisco “Barba” Gutiérrez, fue asesinado de un tiro en la nuca el 29 de agosto de 1994, cuando estaba en un tren del ex ferrocarril Roca. Entonces trabajaba en la comisaría 2ª de Avellaneda investigaba el tráfico de drogas y un depósito fiscal vinculado con la “Aduana paralela”, una maniobra de contrabando por miles de millones de dólares que constituyó uno de los mayores escándalos del menemismo.
Concretamente, Gutiérrez había visto movimientos extraños desde su lugar de trabajo, indagó y supo que el depósito era custodiado por efectivos de una empresa seguridad regenteada por un policía Federal.
El año pasado, Casación había ordenado a la Cámara Penal de La Plata que iniciara “en forma urgente” el segundo juicio, suspendido en 2015 tras declararse nula la indagatoria a uno de los acusados, Francisco Severo Mostajo (62), un mecánico que está en libertad.
El principal sospechoso es Alejandro Daniel “Chiquito” Santillán, un cabo de la Policía Federal que fue absuelto en 1996. El caso llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que dispuso que “…el Estado debe llevar a cabo con la debida diligencia y en un plazo razonable, las investigaciones y procesos penales correspondientes, con el fin de individualizar, identificar, juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables materiales e intelectuales de los hechos”.
El subcomisario estaba yendo en tren hacia su casa, cuando lo ejecutaron a la altura de la estación Sarandí. Hubo dos testigos que vieron a Santillán y a Mostajo juntos esa noche y habrían presenciado cuando el cabo sacó una arma y mató a Gutiérrez, pero se desdijeron. El primer investigador de la causa, el comisario Jorge Piazza, desapareció misteriosamente después de haber ingresado con su vehículo a la playa de estacionamiento de un hipermercado deAvellaneda, el 14 de febrero de 2003 y al cabo de diez días su cuerpo fue encontrado con un tiro en la cabeza en San Francisco Solano.
SUSCRIBITE a esta promo especial