San Carlos quedó al borde del abismo. Anoche, perdió 2-0 con Atlanta, en Villa Crespo, y su permanencia en la categoría está prácticamente consumada, pese a que aún mantiene una luz de esperanza.
El Celeste, que empezó a jugar con el Bohemio con el resultado puesto de la Fragata (igualó sin goles con Fénix), no estuvo a la altura de las exigencias, y cayó anoche sin atenuantes ante el equipo auriazul, que ya tiene casi asegurado el pasaje para disputar el Reducido por el segundo ascenso.
Para San Carlos fue otro mazazo directo al mentón. Un equipo desmoronado psicológicamente fue presa fácil de un Atlanta, que sin sobrarle nada se llevó el triunfo.
AL BORDE DEL NOCAUT
San Carlos aún tiene vida, pero su permanencia en la categoría depende de un milagro.
Con los resultados de ayer, el cuadro de Isidro Casanova sacó cinco puntos de ventaja en la tabla de los promedios, cuando quedan seis en juego.
Para que el Celeste pueda torcer la historia, necesita ganar los dos partidos (incluyendo el último, ante Almirante Brown, de visitante) y esperar que los dirigidos por Blas Giunta no sumen ninguno.
Algo realmente complicado, aunque en el fútbol todo es posible. El próximo lunes, San Carlos recibe en Berisso a Deportivo Español, que se salvó del descenso en la fecha pasada.
¿Podrá revertir la situación o ya está todo definido?
Mientras haya vida, los de Berisso deberán hacer el último esfuerzo para tratar de zafar, más allá de que algunos aseguran que el descenso se consumó después de perder con Colegiales.
ATLANTA, SUPERIOR
Atlanta, que prácticamente tiene asegurado un puesto para luchar por el segundo ascenso, le ganó bien a San Carlos.
No le sobró demasiado, pero fue el que siempre propuso algo distinto y el que generó las mejores opciones de gol.
La primera emoción de la noche llegó a los 26 minutos de la primera etapa, cuando Adrián Martínez capitalizó una gran jugada por derecha de Mazzantti para definir de zurda ante el quedo de la defensa visitante.
San Carlos le costó armar juego. Se vio un equipo golpeado, impotente y sin reacción.
La única chance clara fue a los 2 del segundo tiempo, con una volea alta de Wilson Gómez.
Atlanta, dueño de la pelota y de los espacios, le bajó la persiana al resultado con una aparición de Fabricio Pedrozo, a los 37, después de tomar un rebote de Bangardino.
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