El fallecimiento de Hipólito Castellanos provocó numerosas muestras de pesar en distintos ámbitos de la Ciudad, en los que se destacó por ser un hombre de bien, un consecuente militante del Partido Justicialista y un enfervorizado simpatizante de Gimnasia y Esgrima.
Había nacido el 11 de agosto 1945, en La Plata y creció junto a sus hermanos Beba, Tito y Coco. En su niñez, que transcurrió en El Mondongo, fue un apasionado jugador de fútbol y forjó un grupo de amigos entrañables que mantuvo toda su vida.
En ese ámbito, ser de Gimnasia pareció estar escrito en su ADN y ese amor albiazul lo llevó a acompañar las distintas etapas del club, porque mas allá de algunas contrariedades que sufriera por los vaivenes de la institución, siempre se comprometió para intentar revertir lo que consideraba que estaba mal.
De cuna humilde, pero con el firme propósito de hacerse de un futuro cimentado en el trabajo, Hipólito comenzó a ganarse la vida desde muy joven y su primer empleo fue como correo de la Casa de Gobierno. A partir de ese momento desarrolló una carrera administrativa basada en la perseverancia y la responsabilidad. Como fruto de su esfuerzo alcanzó la máxima categoría y llegó a ser subdirector del área de Administración de la Casa de Gobierno. También se desempeñó en Defensa Civil.
Junto a su esposa Edith Zapata cumplió el proyecto de formar una familia que creció con los nacimientos de sus hijos Alejandro y Valeria. Con los años tuvo la alegría de convertirse en abuelo de Morena y Aurora.
Afecto a los encuentros, en su tiempo libre le gustaba reunirse para tomar un café o cenar con su barra de Gimnasia, con los del barrio o con los que se hizo a lo largo de su vida. También fue radioaficionado, le gustaba pescar y de joven le gustaba ir al Hipódromo de La Plata, etapa que siempre recordó con simpatía.
Desde muy joven adhirió al Partido Justicialista, ideología que definió como una forma de vida; mantuvo una militancia sin dobleces, pero nunca aceptó cargos partidarios.
Sus allegados lo definieron como alguien que siempre pensó en el prójimo y en hacer una vida mas justa; amigo incondicional de esos que resultan divertidos en las buenas y compañero, en las malas, Hipólito será evocado por su existencia fructífera.
SUSCRIBITE a esta promo especial