La inseguridad en la zona Norte es un tema de gran preocupación entre los vecinos y si bien no hay barrio que esté a resguardo, algunas zonas son más “calientes” que otras y padecen las embestidas de los delincuentes, que muchas veces se tornan cada vez más violentas.
Hace menos de un mes se conocieron dos episodios que marcan con elocuencia la gravedad de la situación: por un lado, los más de 300 vecinos de City Bell que se juntaron en la plaza principal movilizados por el caso de un jubilado de 79 años que mató de un tiro a un ladrón de 18 años que había entrado a su casa.
También, hace pocos días fue asaltada una vivienda situada en las inmediaciones de la República de los Niños, en Gonnet. Los ladrones revolvieron todas las dependencias y se retiraron con el producto de su robo. La Policía, pese a los llamados de las víctimas, nunca se hizo presente en el domicilio, según denunciaron.
En ese contexto, vecinos del barrio La Emilia, de City Bell, le contaron a este diario que padecen una escalada preocupante de robos, entraderas y escruches en esa zona.
Por ejemplo, en la cuadra de 133 bis entre 471 y 472 una familia padeció el robo en su vivienda cuando la mujer de la casa había ido a buscar a su hija al jardín de infantes. En el atraco los ladrones se llevaron dos notebooks, ropa y zapatillas. Según relataron vecinos de esa zona, a las 6.30 de la mañana de ese día vieron a un joven encapuchado -creen que menor de edad- en la esquina de 133 bis y 471, merodeando la zona en actitud sospechosa.
Un día después, en la calle 132 por la zona de 473 vecinos vieron como cuatro jóvenes intentaban saltar un portón para acceder a una casa. Cuando se percataron que estaban siendo observados, se fueron hacia la Plaza La Emilia, de 473 y 132. Según describieron, eran cuatro, vestían ropa deportiva y todos llevaban una gorra en su cabeza.
Es en esta zona en la que vecinos llaman de forma casi diaria al 911 por casos similares, pero afirman que las banditas de jóvenes que asuelan el barrio no descansan. “Hubo robos de todo tipo: sin gente en las casas, con la gente adentro, cuando entran o sacan un auto, violentos, con armas y golpes, de día, de noche. Tenemos mucho miedo porque cada vez nos enteramos de más casos”, le contó Mariano a este diario, quien, como todos los vecinos, prefiere reservar su apellido y dirección por temor a represalias ya que, según aseguran, algunas de las bandas serían de la zona.
EN COMERCIOS
A punta de pistola fue el asalto a una panadería ubicada en camino Belgrano y 472, donde robaron plata de la registradora y las pertenencias de algunos clientes, según reflejaron en diversos foros que funcionan en las redes sociales y grupos cerrados de whatsapp. Ocurrió a metros de uno de los robos más insólitos, que ocurrió un par de días antes. Fue en una fiambrería de camino Belgrano entre 472 y 473 cuando un grupo de jóvenes se acercó al lugar y uno de ellos decidió pasar de las cuatro ruedas en las que se movía, a dos, ya que cortó la cadena que ataba la bici de una empleada del local y la robó, al tiempo que dejaba en el lugar una silla de ruedas en la que se desplazaba.
El particular episodio se desarrolló por la noche, frente a la fiambrería situada en Camino Belgrano entre 471 y 472. Cuando la jornada comercial terminaba y se disponían en el local a bajar las persianas, la joven propietaria de la bicicleta vio movimientos en la vereda. Unos minutos después, cuando salió a la calle, ya no estaba la Raleigh rodado 26 con la que llegaba a trabajar todos los días.
Sin embargo, a pocos metros, detrás de un árbol, había una silla de ruedas que uno de los ladrones utilizaba para desplazarse. “Estábamos cerrando, bajando la cortina, cuando vino un grupo de chicos entre los que había uno en silla de ruedas. Cortaron el candado y se llevaron la bicicleta que dejo siempre en el bicicletero”, le dijo la joven empleada a este diario.
ROBOS NOCTURNOS
La inseguridad también golpea fuerte en la zona céntrica de City Bell, tanto, que desde mediados de abril hasta la fecha, ya hubo alrededor de media docena de ataques con características similares.
Como planeados y ejecutados por una misma banda de delincuentes, distintos locales terminaron con los vidrios del frente destrozados (los de las puertas o las vidrieras) y las cerraduras forzadas.
Los atracos han sido en horas de la madrugada, con los negocios cerrados y las calles desoladas, sin testigos ni vigilancia personal.
En todos los casos los locales damnificados fueron de indumentaria, contaron en la zona.
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