Llega Portugal a Rusia con la ilusión de poder conquistar su primer Mundial. Suena a empresa muy complicada, pero también lo era la Eurocopa y los lusos conquistaron el título en Saint-Denis ante los anfitriones franceses para sorpresa de todos. Ni que decir tiene que la presencia de Cristiano es lo que hace que el sueño de los portugueses sea posible.
El madridista disputará, probablemente, su último Mundial -al menos el último a su nivel actual-, lo que convierte en una de las atracciones del torneo.
Si Cristiano está bien, Portugal tiene muchas opciones de avanzar rondas y llegar lejos, pese a que su clasificación fuera complicada por los problemas en los que le puso Suiza. Fernando Santos ha sabido sacar provecho de los jugadores que tiene, quizá no brillantes como en otras épocas pero sí muy competitivo. El cambio de estilo en la Eurocopa fue muy llamativo, pero salió bien. Portugal fue un equipo mucho más práctico.
En vez de llevar el peso de los partidos, se dedicó a esperar atrás y contragolpear. Incluso cambió su clásico sistema 4-3-3 para jugar con dos puntas. Ahora, Portugal es un equipo mucho más fiable.
SUSCRIBITE a esta promo especial