“No somos blanco y negro”, dice Rafael Nadal al ser consultado por su rivalidad con Novak Djokovic. Son 51 encuentros los que han disputado el mallorquín y el de Belgrado desde 2006, y 12 años después, cada choque sigue siendo diferente.
Hoy (continuación del partido entre Kevin Anderson y John Isner, cerca del mediodía de nuestro país y con televisación por ESPN), las semifinales de Wimbledon serán testigo del duelo número 52 de dos fuerzas vivas del tenis que han necesitado más de dos años para medirse lejos del polvo de ladrillo.
La caída de Djokovic, propiciada por sus problemas físicos, fundamentalmente en el codo, comenzó en Wimbledon hace dos años, cuando fue derrotado en estas pistas por el estadounidense Sam Querrey, lo que le llevó a parar luego durante seis meses.
Siguiendo el ejemplo del suizo Roger Federer en 2016, cuando colgó la raqueta medio año, y de Nadal, que frenó tres meses a finales de esa misma temporada, el serbio le ha costado más arrancar, pero parece estar ya listo para escribir un capítulo nuevo y más igualado en la estadística de enfrentamientos que atestigua la mayor rivalidad en la historia del tenis.
Quizás la que existe entre Federer y Nadal sea más llamativa e importante, pero ninguna supera en número a la que el serbio y el español han forjado en los últimos 12 años. Desde aquella primera vez en los cuartos de final de Roma, con victoria de Nadal en dos sets, se han visto en 50 ocasiones más (25-25), y el español supera al serbio 2-1 en césped con Nadal ganando en la semifinal de 2007, y Djokovic triunfando en la final de 2011. Nadal suma además la final de Queen’s en 2008.
“Desconfío al cien por ciento porque juego contra uno de los mejores de la historia”, dijo Nadal sobre “Nole” tras ganar a Del Potro. “No es un tema de desconfianza, es que sabes que es uno de los partidos mas difíciles del tenis”.
“Es un jugador que me dio problemas como a todo el mundo. Viene de pasar un momento malo, pero su nivel está totalmente recuperado”, argumentó el serbio, “ya jugó bien en Roma y en Queen’s fue incluso mejor que Cilic, y vi todo el partido”, comentó.
Importante fue para Nadal haber quebrado la racha de siete partidos consecutivos perdidos contra “Nole”, desde la final de Roland Garros de 2014 hasta el torneo de Madrid el pasado año, y que después, en el único duelo esta temporada, en las semifinales de Roma, el triunfo fuera para el zurdo español.
Nadal ha ganado nueve de sus 17 títulos de Grand Slam contra Djokovic, más que nadie contra el serbio, pero ha sido “Nole” el que ha arrebatado más finales de este tipo a Nadal que ningún otro también, cuatro.
Ante la envergadura de esta semifinal, la que enfrenta al estadounidense John Isner y al sudafricano Kevin Anderson ha quedado prácticamente soslayada. El norteamericano ha ganado ocho de los 11 enfrentamientos, y solo se han enfrentado una vez sobre césped, en Queen’s, hace diez años con victoria del jugador de Greensboro (Carolina del Norte) por 7-6 (5) y 6-4. El partido está pactado para las 8:45 (hora argentina y también con la televisación de ESPN).
La inercia ganadora de Anderson, verdugo del suizo Roger Federer en cuartos puede decantar la contienda a favor del tenista de Johannesburgo, finalista del US Open el pasado año.
Pero para Isner, ganador ante el canadiense Milos Raonic, finalista en 2016, también representa una gran oportunidad, aunque sea la primera semifinal del Grand Slam de su carrera.
Por su parte, el cordobés Gustavo Fernández buscará la final en tenis adaptado en Wimbledon cuando se mida (desde las 7:00 de argentina) con el belga Joachim Gerard. En la jornada de ayer, el Lobito consiguió un gran triunfo al derrotar al número 1, el japonés Shingo Kunieda 6-4, 3-6 y 7-5.
Por su parte, la estadounidense jugará su décima final femenina de Wimbledon mañana contra la germana Angelique Kerber después de vencer a Camila Goirgi (6-2 y 6-4); mientras que la alemana dio cuenta de Yevguenia Ródina (6-2 y 6-2).
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