El campo de juego del Arena do Gremio lució ayer con un césped extremadamente corto con la idea de que la pelota corra rápido y favorezca al equipo local, que tiene futbolistas para jugar de dicha manera.
Esto pudo observarse desde el primer minuto de juego, ya que el balón corrió de manera agil de un lado a otro. Estudiantes, sabiendo esto, tuvo como objetivo tratar de contrarrestar ese ritmo de juego que intentó imponer el Tricolor ayudado por la cancha.
SOBRARON ENTRADAS
Ayer hubo en el estadio ubicado en el corazón de la ciudad de Porto Alegre un total de 46.000 simpatizantes de Gremio y, si bien el marco de las tribunas fue imponente, sobraron algunos lugares. Las entradas se vendieron durante varios días y pudieron adquirirse hasta minutos antes de que el juez paraguayo Eber Aquino de el pitazo inicial.
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