El Gobierno reconoció hoy que "no hay una solución mágica" para la crisis desatada por la abrupta depreciación del peso y descartó que el país recurra, como ya hizo en otras ocasiones, a suspender el pago de la deuda o a aferrarse a la emisión de dinero.
"No hay una solución mágica que esté a mano. Durante nuestra historia en estas situaciones se recurrió a no pagar nuestra deuda, cosa que es absolutamente imposible hoy, o a emitir plata como para generar una ficción, que es absolutamente imposible", aseveró el jefe del Gabinete Marcos Peña en declaraciones a la prensa.
En los últimos días, con el agravamiento de la devaluación del peso ante el dólar y las advertencias de la oposición por la alta emisión de deuda externa, en diversos medios de comunicación se hicieron conjeturas con que el Gobierno optase por la opción del default, algo que Peña negó que vaya a suceder.
"No creemos que estemos ante un fracaso económico, ni mucho menos. La Argentina va a salir fortalecida de este proceso porque estamos tomando todas las medidas necesarias para resolver los ajustes estructurales de nuestra economía", sentenció Peña.
El jefe del Gabinete se mostró convencido de que se ha de encarar un problema que se viene "esquivando hace muchas décadas", que es la necesidad de que el país viva de lo suyo sin depender de la financiación externa "a partir de un equilibrio fiscal".
"Estamos confiando en que estamos encarando los temas con mucho realismo en un contexto de minoría parlamentaria que nos exige diálogo y la convicción de no cambiar las reglas de juego y salir de estas crisis con las misma reglas que entramos", aseveró Peña.
"Cada vez que hubo crisis se recurrió a manotazos y soluciones mágicas que fueron pulverizando la credibilidad de Argentina", subrayó.
Cuando hay un "momento de tensión" en los mercados, continuó, en Argentina "aparece toda su historia de incumplimiento e incapacidad de resolver sus problemas estructurales y hay demanda de mayores precisiones".
Peña aclaró que Macri anunció un acuerdo político con el FMI, una intención y la vocación de trabajar en esa definición, que se va a traducir en las próximas semanas con el documento con los detalles técnicos.
Poco después, desde Washington, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, reiteró su confianza en el compromiso del Gobierno de reconducir su economía.
"Nuestros problemas y soluciones dependen de nosotros. Y el FMI nos da un respaldo y acompañamiento y a habido siempre un excelente diálogo, independientemente de las discusiones puntuales", agregó.
SUSCRIBITE a esta promo especial