Martín Ríos, el arquero de Brown de Adrogué, terminó durmiendo en la casa de su entrenador, Pablo Vicó, después de convertirse en héroe atajando dos penales en la definición ante Independiente. ¿Qué pasó? “Mis hijos me dejaron a pata y se llevaron el auto. Tuve que dormir en la casa de Pablo”, contó entre risas el futbolista en diálogo con la prensa en la jornada de ayer.
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