Alexandre Benalla, un ex colaborador del palacio presidencial francés que desató la peor crisis política sufrida por Emmanuel Macron desde su elección en 2017, negó ayer haber sido guardaespaldas del mandatario ante una comisión del Senado, que busca respuestas sobre su papel en la protección del jefe del Estado, ya que lo acusan de haber golpeado a manifestantes el 1 de mayo. (AFP)
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