Juampi González, uno de los grandes nombres de la escena del stand up nacional, siempre fue “el gracioso del grupo” pero, en la previa de su aterrizaje en la Ciudad, mañana para presentar su show “Soltero” en el Coliseo Podestá, confiesa que entró en el mundo de la comedia de a pie “sin pensarlo”.
Hijo de padre ingeniero y neuquino, un lugar “donde las carreras artísticas son menos probables”, Juampi viajó tras la secundaria a Buenos Aires y, afirma, “me abrió la cabeza”. De todos modos, su estadía porteña fue para seguir el mandato paterno y estudiar Ingeniería, pero, en un acto de rebeldía o que reflejaba su disconformidad, “me anoté en un curso de stand up. Pero porque me anotaba en cursos. En ese momento era como un dejador serial de cursos: me anoté en cursos de batería, guitarra, locución... y entre todos esos cursos caí en uno de stand up, que no tenía bien en claro qué era: era 2009, todavía no estaba tan presente el género. Y me anoté porque quedaba cerca”.
El tiempo pasó: armó un grupo con el que mostraban material en Paseo La Plaza y de repente terminó de cursar Ingeniería y, en ese limbo entre el joven y el adulto, disponía de tiempo para la comedia. Claro, debía dedicarlo, en rigor, a los exámenes finales que debía... pero el stand up pudo más.
Su nueva profesión le robó tanto tiempo a la Facultad que “los finales se fueron postergando hasta que ya no le podía mentir a nadie diciéndole que me iba a dedicar a la Ingeniería”, se ríe. Por aquellos días hacía todavía humor de observación, la base de todo comediante de stand up, pero los shows fueron mutando a sus experiencias más personales: su primer unipersonal hablaba de seguir viviendo en lo de los viejos; luego vino “Soltero”, su gran éxito de teatro con el que paseó por el país.
LA SOLTERÍA
Con “Soltero” llega a La Plata en el marco de la que ya es la gira despedida de la obra, a dos años de su estreno. Pero, advierte, que se despida “Soltero” no es para él una despedida de soltero: “Pagué el abono completo a la soltería”, cuenta risueño Juampi, soltero empedernido que muestra su lengua voraz en las redes, complemento fundamental hoy para los comediantes.
Por eso, aunque “Soltero” termine, “voy a seguir contando anécdotas de la soltería, porque el soltero está siempre como en una entrevista de laburo, buscando y buscando y tirando tiros al aire a ver si en algún momento cae algún pájaro”.
El soltero: esa raza cada vez más frecuente de la que parece no haber vuelta atrás. Los roles cambiaron, hay más libertades para hombres y mujeres, menos estigmas en el encuentro casual y una comodidad en la soledad, gracias a la compañía de Netflix y el mundo del entretenimiento perpetuo, de la que no parece haber marcha atrás.
Y aunque Juampi dice que tiene “que decir que se puede volver atrás, sino termino la nota y salto por el balcón”, lo cierto es que él mismo confiesa que abandonar la soltería no le quita el sueño: acusa un “ritmo de vida complicado”, dice que es fácil encontrar alguien que “comprenda el rubro” y demás excusas, y aunque sueña con “en algún momento bajar un cambio y conseguir una compañía, que es lindo también”, lo cierto es que ya lanza la soltería como una filosofía, una forma de vida.
“A lo mejor hay que evolucionar y en 5 años estamos hablando de que las relaciones así como las conocemos, monogámicas, no existen... Tenemos una muestra grande de que el matrimonio así como nos lo han planteado, tanto no funciona. Así que hay que seguir indagando”, afirma.
Y agrega que “hay que saber aprovechar el momento en el que uno está: aprovecho la soltería hasta que me choque con una novia”: la palabra “choque” delata sus pensamientos sobre la vida en pareja. Para qué, si hoy está Tinder, aunque, dice Juampi, “es todo muy superficial, todos eligen las mejores cinco fotos, hay mucha decepción en conocer gente por redes, todos mentimos, buscamos el ángulo, el sol de frente...”
“Para los encuentros casuales es mucho más fácil, mi viejo para ponerla tenía que hacer seis meses la danza del polvo... pero al ser todo más superficial, es más efímero”, opina el comediante.
González llegará a la Ciudad acompañado de Alessandra Teapoya, su personaje 2.0 que saldrá al escenario primero, a modo de telonera de Juampi, para armar un consultorio como el de YouTube, pero en vivo, con consultas sexuales realizadas a través de Twitter. “Es lo que cambia show a show, es lo que me renueva la energía”, dice sobre el segmento Juampi que, de paso, confiesa, usa a Alessandra para recopilar información para cuando Juampi sale a escena: “Es como conocer al rival”.
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