“Tuve que dejar el auto... No soy miserable, yo gasto cuando tengo plata pero ahora me compro la fruta que necesito, las verduras, todo lo justo. Al teatro me voy en subte todos los días. Cuando estoy muy cansada me vengo con Pablito Rago que viene en taxi y me tira acá en la esquina, pero si no, no me da el presupuesto”, contó Ana María Picchio cómo cambió los hábitos, golpeada por la crisis.
SUSCRIBITE a esta promo especial