Las autoridades culminaron ayer las labores de búsqueda de víctimas por el estallido el viernes de un oleoducto de combustible en México mientras era saqueado por cientos de civiles, una tragedia que dejó al menos 79 muertos. El ministro de Salud, Jorge Alcocer, actualizó la cifras de fallecidos en una conferencia de prensa en el Palacio Presidencial en Ciudad de México. Varios familiares exigieron el sábado que siga la búsqueda de cuerpos en el sitio de la explosión y pidieron el regreso de los expertos forenses. (AFP)
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