A los 80 años, murió el cirujano especializado en urología Jorge Gaspar Malaspina. Ya sea por su recorrido profesional como por su calidad humana en el encuentro con los pacientes y su vida ejemplar dentro y fuera de su círculo más íntimo, su desaparición física provocó una profunda tristeza.
Platense, hijo mayor de Aldo Malaspina y Ana Compagni, había nacido el 7 de junio de 1939. Creció junto a sus hermanos Aldo, Ana y Cristina en una casa de 2 y 39. De ahí su apego a Barrio Norte, zona de la que nunca alejó su residencia.
Hizo la primaria en el San Luis y la secundaria en el Colegio Nacional. Estudió Medicina en la Universidad local y al lado del prestigioso Osvaldo Mammoni se especializó en cirugía; tiempo más tarde hizo lo propio con la urología y así aunó las dos disciplinasas a las que se dedicó.
Para entonces llevaba varios años de trabajar en el ministerio de Salud, en un empleo a partir del cual cumplió toda una trayectoria que culminó con el cargo de director de Estadística. Desde ese espacio creó el Registro del Cáncer (la nómina de pacientes oncológicos tratados en los hospitales de la cartera de sanidad bonaerense) y la Historia Clínica Única. Se jubiló cumpliendo esa función.
También se desempeñó en la órbita privada. Integró los equipos médicos del Sanatorio Argentino y de la Clínica Santa Fe. Luego, y ya con una larga actuación en Urología del Hospital Italiano, llegó a ser jefe de ese servicio. Atendió, asimismo, en el consultorio particular que compartió con su mujer, Julia Florez -ginecóloga- en el hogar de ambos en la calle 36 entre 3 y 4. Tal fue su apasionamiento por la profesión que la practicó, a diario y con el mismo entusiasmo de sus épocas de novato, hasta los 78 años.
Tuvo tres hijos: Cecilia, Marcelo y Julia; 11 nietos y 2 bisnietos.
Hincha fanático de Estudiantes, fue un aficionado a distintos deportes.
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