Los pedidos de Monzó a Garro
En medio del recambio de piezas que ya comenzó a ejecutar Julio Garro, se vienen colando los pedidos de sectores del oficialismo que apuntan a ganar espacios en el nuevo esquema de gobierno. Por estas horas se escuchó que el sector de Emilio Monzó, que está incorporado al gabinete municipal va por más. Actualmente controla el área de Espacios Públicos cargo de Marcelo “Chubito” Leguizamón y Nicolás Marzone, pero se comenta que el monzonismo ha puesto la mira en la Secretaría de Gobierno, que quedará vacante con la salida rumbo al Concejo Deliberante de Nelson Marino. Las versiones indican que el sector del aun presidente de la Cámara de Diputados de la Nación pretendería que Leguizamón ocupe el lugar de Marino y que el senador que está próximo a vencer el mandato y hermano de Emilio, Gabriel Monzó, se haga cargo de Espacios Públicos. El planteo se puede leer no sólo en clave de disputas de espacios sino también de la interna en Juntos por el Cambio. Es que Monzó quiere armar un espacio crítico a la conducción de Mauricio Macri .
Los cinco vetados por CFK
Cuentan en el Frente de Todos que algunos intentos por designar dirigentes en el gabinete de Alberto F. vienen siendo frenados por algunas bolillas negras que le adjudican haber sacado nada menos que a Cristina Kirchner. Dicen que hay cinco dirigentes “vetados”. Uno de ellos es el economista Martín Redrado, a quien se le asignaban chances para trabajar junto al presidente electo. El pulgar hacia abajo tendría que ver, dicen, con la declaración en la Justicia de Redrado en la causa por la compra de dólar futuro en la que se estaba investigando a Cristina. Otro que parecía número puesto y ahora parece no tener chances es Florencio Randazzo. Tampoco pasarían por el tamiz cristinista el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, ni los massistas Diego Bossio y Mirta Tundis, quien se enojó feo con Cristina el domingo del festejo por el triunfo electoral.
Lacunza volvió a despedirse
Las relaciones entre el gobierno de María Eugenia Vidal y Hernán Lacunza no están pasando por su mejor momento estos días. Dicen, los que manejan números en la administración provincial, que el ex titular de Economía bonaerense y actual ministro de Economía de Mauricio Macri aplicó el torniquete y el flujo de fondos desde Nación a la Provincia comenzó a reducirse, lo que originó problemas con el pago de proveedores en el gobierno de Vidal. Sin embargo Lacunza, decidió hacer oídos sordos a las críticas y esta semana estuvo en el ministerio de Economía bonaerense para despedirse de sus ex colaboradores. Saludó a Damián Bonari, su reemplazo en la Provincia, y a todo su equipo de colaboradores.
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