La renuncia del primer ministro de Irak, Adel Adel-Mahdi, que fue presentada ayer por escrito ante el Paralamento, no hizo que cesaran las protestas, que continuaron en Bagdad y en las provincias del sur iraquí, aunque sí remitió la violencia de estas manifestaciones. La jornada fue de duelo por las víctimas mortales de los pasados dos días. En el sur del país, las autoridades provinciales decretaron tres días de luto.
SUSCRIBITE a esta promo especial