Raúl Alfonsín tiene sus amantes y sus detractores, pero es ante todo un personaje clave para entender la historia contemporánea argentina. Sin embargo, su vida personal es desconocida y su presidencia aún convive con enigmas, un misterio que intenta desentrañar a partir de la mirada de su entorno “Raúl (La Democracia desde adentro)”, serie de cuatro horas que se convirtió en una película de dos horas y media que se proyecta, en funciones esporádicas, en diversos cines porteños y del país, casi siempre a sala llena.
Realizado por Christian Rémoli y Juan Baldana, la cinta no solo ha agotado sus funciones (hoy vuelve a proyectarse en el porteño Arte Multiplex, donde volverá a verse el próximo miércoles; y también en Resistencia, Bahía Blanca, Corrientes, San Luis, San Juan) sino que ha encontrado un público entusiasta, que se para a aplaudir los discursos del ex presidente y comenta las situaciones durante la proyección.
“Está muy viva en el espectador”, dice al respecto Baldana. “Alfonsín tiene gente seguidores que lo adoran, y quienes siguen la política lo respetan muchísimo. Y hay muy poco sobre él, entonces el documental genera curiosidad”, agrega sobre la reacción de la audiencia que obliga a los complejos a agregar funciones.
El boca en boca es el gran responsable: la voz se corre de que el trabajo es un documental muy completo, una proeza del archivo, con muchas cosas que nunca se dijeron ni se vieron, y no un ejercicio automático, una biopic apresurada.
El documental va de sus días de la infancia al abogado desinteresado por el dinero, al militante de los 60 y los 70, al perseguido por la Triple A, al padre de seis hijos, presente en el armado de su partido pero ausente de su hogar. Y revela la interna de su discurso ante Reagan en la Casa Blanca, los por qué del Plan Austral, además de reconstruir la Semana Santa del '87 y el asalto al cuartel de La Tablada en 1989, dos hechos clave para entender su Presidencia.
Los debates que se generan en torno a todos estos hechos, claro, se conectan ineludiblemente con los problemas del presente…
Para reconstruir el pasado, Baldana y Rémoli consiguieron más de 60 testimonios, además de un vastísimo material de archivo, parte del AGN, de la familia Alfonsín, de Canal 9 y “de un grupo que se armó en Facebook”, dice entre risas Baldana.
“Es que en esa época no era como hoy”, comenta, haciendo alusión a la falta de información y material, “y encima Alfonsín no daba notas en su presidencia: entonces, los discursos tomaron una importancia tremenda, él a través de sus discursos mostraba sus ideas”.
El material permitió a los realizadores crear una serie de tevé, que se verá en marzo en Canal 9, y recortar luego, privilegiando desarrollar algunos pocos temas pero con profundidad, para conseguir una película de dos horas y media, donde el archivo y la voz de los testimonios se entremezcla para completar una película “que busca no ser partidaria, sino un reflejo de su figura”: por eso, no hay una voz en off que ordene “desde un punto de vista determinado, sino que el retrato se arma desde los testimonios”.
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