Una extensa trayectoria profesional, en la que sobresalió su constante capacitación, logros conseguidos, gran empatía con los pacientes y enorme fuerza emprendedora, tuvo el doctor Pablo Carlos Marinucci, quien falleció días atrás. Su muerte provocó en distintos ámbitos profesionales y sociales de la Región numerosas muestras de profundo pesar.
Había nacido en Berisso, el 23 de noviembre 1937. Hijo de Juan Emilio Marinucci y Vita Stella, creció en un hogar en el que el respeto por el otro, el estudio y el trabajo fueron los valores que prevalecieron. Fue el mayor de tres hermanos, junto a Juan Emilio y Daniel Ricardo (quien falleció en diciembre pasado).
Realizó los estudios primarios en el colegio Canosiano, de Berisso; y la secundaria la cursó en el Colegio San José, de La Plata. Luego ingresó a la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata, con la tesis doctoral, en 1963.
Fue becado por el Instituto de Cultura Hispánica en Madrid, España, entre los años 1964 y 1965, donde se especializó en cirugía gastroenterológica y clínica quirúrgica.
Discípulo del doctor y profesor Osvaldo Mamone y del doctor Omar Molina Ferrer, realizó cirugía experimental y desarrolló su vocación asistencial en instituciones como el hospital Italiano, Hospital Gutiérrez, Sanatorio Argentino. Fue fundador de la Clínica de Verónica y de la primitiva clínica de Ensenada. También fue socio fundador y director médico del Instituto Central de Medicina, cargo que ejerció hasta su fallecimiento.
Ideó y participó en la creación de la empresa de emergencias SUM y también fundó y presidió la Cámara Bonaerense de Emergencias Médicas.
Además fue miembro activo del Colegio de Médicos, distrito 1 -con cabecera en La Plata-, del que fue presidente durante dos periodos. También fue presidente del Consejo Superior del Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires. Integró también la Sociedad de Cirugía de nuestra ciudad. A su vez, fue fundador del diario de divulgación médica Consultor de Salud.
Ejerció con pasión la medicina hasta fines de 2018, actividad profesional en la que cosechó a sus mejores amigos: los pacientes.
Se casó con Celia Berberian, con quien tuvo tres hijos: Pablo Daniel, Gustavo Andrés y Silvina Andrea y seis nietos: Nicolás, Ignacio, Santiago, Micaela, Martina y Gregorio.
Dejó como legado a su familia, colegas y pacientes, su enorme capacidad de entrega, responsabilidad y creatividad para impulsar distintos emprendimientos.
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