Tras cinco meses de movilización, miles de “chalecos amarillos” salieron a las calles en el 23º sábado consecutivo de protestas donde agudizaron sus críticas a la gestión de gobierno de Emmanuel Macron, dando lugar a enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que se saldaron con más de 200 detenciones. La policía cargó contra los manifestantes en un bulevar del centro de París (AFP)
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