El aumento de las tarifas de agua hizo estallar un grave problema para consorcios que en los últimos años sufrieron el cambio de facturación del servicio, ya que desde hace un tiempo tienen un medidor para todas las unidades funcionales. De este modo, hay casos en los que las boletas llegan a los 70.000 pesos y ante la mora creciente en el pago de las expensas que permitirían reunir ese dinero, corren el riesgo de que les interrumpan o limiten el servicio al extremo.
Desde la Cámara de Administradores de Consorcios aseguran que “ABSA te pide un 40 por ciento de anticipo para iniciar un plan de pago de hasta 12 cuotas para afrontar ese valor. En el contexto económico que se está atravesando es difícil cumplir con esos pagos y en tan poco tiempo. Además, si se acumulan planes de pago por cada boleta, se hace una bola de nieve interminable”.
También apuntan que “este sistema de medidor único para distintas unidades funcionales no es bueno, porque quizás por uno o dos que no pagan, el resto está condenado a tener problemas con el servicio de agua”.
En la entidad plantean otro inconveniente: “Aguas Bonaerenses no toma pagos parciales. Hemos recurrido varias veces al Defensor del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, sin lograr mayores avances porque la empresa no atiende y cuando lo hace va cambiando la persona, el interlocutor que tomó el reclamo y todo vuelve a fojas cero”.
Los cambios comenzaron hace más de cinco años y avanzaron con los nuevos edificios, los que están en el centro de la Ciudad que incluyen locales comerciales, como así también los que estiman que tienen mucho consumo, informaron en la Cámara de Administradores de consorcios local.
De ese modo, la empresa dejó de facturar a cada unidad de los edificios y unificó la boleta para que lo abone el consorcio.
“Dado la difícil situación económica por la que atraviesa el país, todos saben que aumentaron los índices de morosidad en los consorcios, por lo cual se recauda menos y es muy difícil afrontar las abultadas tarifas de agua”, indicaron las autoridades de la cámara de admnistradores local.
En esos casos, lo que hacen en los consorcios es cobrar el porcentual a cada usuario, según la cantidad de departamentos que haya en el edificio en cuestión, detallaron. El porcentual lo determinan en base la expensa que paga cada usuario, ya que no hay forma de saber cuánta agua se consumió cada unidad funcional.
Ante ese preocupante panorama, desde la entidad buscaron que Aguas Bonaerenses tome cobros parciales o facilite planes de pago con más de doce cuotas. “La empresa otorga 48 horas de plazo para juntar el dinero y en el caso más accesible exige un 40 por ciento de anticipo de la factura y un plan de hasta 12 cuotas, como si fuera cualquier usuario particular”, detallaron.
Como está planteada la situación económica, y ante la intimaciones que realiza ABSA, los consorcistas aseguran que resulta casi imposible conseguir en 48 horas el 40 por ciento de las boletas para acordar el plan que propone la empresa, generando angustia y trastornos en los usuarios afectados.
En el sector aseguran que la prestataria coloca un medidor único por la forma en la que se construye la red de cañerías de los edificios modernos, que dificulta la instalación de un medidor por unidad funcional, por lo cual utilizan uno para todos.
Actualmente se está gestionando, junto a la Comuna, la posibilidad de impulsar normativas para que en los futuros edificios encuentren un mecanismo a fin de que cada departamento cuente con un medidor.
LO QUE DICE ABSA
En la empresa Aguas Bonaerenses infomaron que “no se han registrado modificaciones en el modo de facturación de los consorcios, solamente se han registrado modificaciones en el cuadro tarifario, precisamente en el valor del metro cúbico”.
Además, la facturación a los consorcios se encuentra establecida en el marco regulatorio. De todos modos, las oficinas comerciales de ABSA, ubicadas en 7 entre 57 y 58 y el 0810 999 2272 se encuentra abiertos para recibir las dudas e inquietudes de los usuarios.
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