Alegando discrepancias económicas y una “inaceptable” intromisión desde el máximo nivel de gobierno, el ministro de Hacienda de México renunció ayer, lo que causó incertidumbre entre los inversionistas y los mercados, que avizoran una relajación en la disciplina fiscal prometida por el presidente de izquierda Andrés Manuel López Obrador. Carlos Urzúa (64), un respetado académico, rechazó la “imposición de funcionarios sin conocimiento” de finanzas públicas”. (AP)
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