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Los consumidores llevan más productos esenciales, pero no les da el bolsillo para llenar el changuito

Salir a “stockearse” ante la remarcación, un anhelo inalcanzable para la mayoría

La gente ensaya diferentes estrategias para atenuar el impacto del dólar en la economía hogareña frente a la inminente suba de precios

el “mini stockeo” se impone entre los consumidores como una forma de proteger, algo, el bolsillo/ g. m

“​​​​​​​El lunes compramos los alimentos básicos, pero hoy vinimos al mayorista por los artículos de limpieza. Todo aumentó cerca del 25 %. Gastamos 4 mil pesos y no llenamos ni la mitad del carrito” - Julio - San Carlos

“De un mes a esta parte todo aumentó un 30 por ciento; el azúcar estaba $ 24, ahora sale $ 41, pero en Verónica está $ 75; la diferencia es mucha y nos conviene venir al mayorista para hacer las compras” - Walter - Verónica

“Venimos al mayorista porque en el barrio las cosas cuestan el doble; igual notamos que todo aumentó entre un 15 y un 20 por ciento y llevamos la misma mercadería de siempre” - María - Melchor Romero

Sin ser especialista en economía, cualquier argentino sabe que la disparada del dólar trae remarcación, en algunos casos “más remarcación por las dudas”, escasez de algunos productos, colas en las estaciones de servicio y depreciación salarial. Ante ese panorama, el ciudadano de a pie es protagonista de su propia corrida para hacer rendir mas el peso que, a esta altura del mes, ya empieza a faltar en muchos hogares. En ese contexto, mientras en los supermercados platenses ya se aplica un aumento escalonado - un 15 por ciento en esta semana y se prevé otro porcentaje similar para la semana que viene -, los consumidores se resignan a hacer un “mini stockeo”.

La cajera de una cadena de supermercados describe el panorama que se observa desde el lunes pasado, cuando el dólar pegó el salto: “Viene mucha gente, tal vez bastante mas que antes, pero no se puede decir que venga a stockearse porque se nota que ya no tienen dinero para grandes compras, entonces lo que hacen es llevar un poco más de algo, puede ser aceite, yerba o fideos”.

En ese céntrico comercio se encuentran productos del Programa “Precios Esenciales” y se reconoce que en otros alimentos se aplicó un aumento del 15 por ciento.

En la misma línea, en la zona de Plaza Malvinas la dueña de un supermercado de origen asiático no para de sacar carteles de precios y mirar las planillas con nuevos valores que le dejó el mayorista. “Me dijeron que aumente todo el 15 por ciento, pero me avisaron que la próxima semana voy a tener que aumentar las cosas otro 15”, resume.

Los consumidores recorren las góndolas en busca de lo que necesitan para el día a día, pero sin dejar de observar que tal vez el aceite todavía está a precio conveniente o que aún no se retiraron los carteles que promocionan la oferta de café.

“Nunca pude comprar dólares, pero cuando vienen estas crisis que ya conocemos, trato de abastecerme de algunas cosas que consumimos mucho porque es una especie de ahorro para que el dinero rinda un poco más”, cuenta Marta, una vecina de Los Hornos al salir de un supermercado de 60 y 146.

Con menos de un tercio del playón de estacionamiento ocupado, los hipermercados de la Región también reflejan que aunque esté promediando la mitad de agosto, para muchas familias ya es fin de mes.

Algunos consumidores se sorprendieron ayer por los precios de ciertos productos mas caros que los tenían algunos comercios minoristas. Por ejemplo, azúcar a $ 41 y en un mercado del centro a $ 34; harina leudante a $ 47,7 contra $ 45, en un comercio de 17, entre 47 y 48. También se observa como novedad, la presentación de paquetes de yerba de un cuarto kilo, de primeras y segundas marcas; los valores van de $63,60 a 38,80.

En los mayoristas el kilo de yerba de una reconocida marca ya cuesta $ 233 y ese valor es tal vez uno de los que mas espanta a los consumidores.

“El argentino no deja de tomar mate y por eso la venden al precio que quieren, aunque igual una caja de té de 50 saquitos está $ 59, cuando hasta hace poco el precio ni se hacía sentir”, opina María con un chango a medio cargar.

Característico de los tiempos que corren también se ven muchas personas que van a comprar al mayorista la misma cantidad de productos que antes adquirían en el almacén de barrio, aunque eso los obligue a volver varias veces al mes.

“Acá tu plata rinde más”, reza un cartel de uno de los hipermercados de la Región, aunque no se ven demasiados clientes que salgan con sus changos llenos.

“La semana pasada vinimos por harina, fideos, aceite, o sea todos productos comestibles, y ahora llevamos artículos de limpieza; encontramos que todo aumentó cerca de un 20 %, no llenamos ni medio carrito y nos gastamos 4 mil pesos”, asegura Julio, vecino de San Carlos.

Yerba
En los mayoristas de la Ciudad por estos días se observa como novedad, la presencia de paquetes de yerba de un cuarto kilo, de primeras y segundas marcas; los valores van de $63,60 a 38,80. En tanto que el kilo de yerba de una reconocida marca ya cuesta $ 233.

 

 

 

 

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