Justin Bieber contó sobre los traumas que experimentó al pasar de ser un ídolo adolescente a “la persona más ridiculizada, juzgada y odiada del mundo”. En una larga publicación en Instagram, reflexionó sobre cómo el estrellato infantil desencadenó la depresión y la falta de humildad que lo condujeron al abuso de drogas y a su “resentimiento y falta de respeto hacia las mujeres, y al enojo”. “Me volví distante de todos los que me amaban, y me estaba escondiendo detrás del caparazón de la persona en la que me había convertido”, escribió. “Todos hicieron todo por mí, así que nunca aprendí los fundamentos de la responsabilidad”, confesó Bieber, que a los 18 años no tenía “habilidades en el mundo real” a pesar de tener “millones de dólares y acceso a lo que quisiera”.
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