Para los amantes de los deportes y de los fierros en particular en el arranque del año se hace notoria una ausencia en la agenda de grandes acontecimientos. No aparece en el escenario principal argentino esa aventura extraordinaria transformada en competencia mecánica de primer nivel que saltó a la consideración general en1979: el Dakar. Después de 10 años consecutivos en tierra americana, el máximo desafío automovilístico y motociclístico cambiará de escenario para trasladarse a Arabia Saudita comenzando de esta manera la tercera etapa histórica, tras su lugar de origen (África) y su paso por América del Sur.
La lejanía del escenario elegido, que entre otras cosas encarece los presupuestos, ha reducido la presencia argentina en la prueba que se desarrollará en el desierto saudita desde este domingo durante 19 días y 9 mil kilómetros de extenuante desarrollo. Nuestro país no tendrá la representación de cuando el desafío desandaba caminos de nuestro país, Perú, Chile y Bolivia. Serán 12 los pilotos que se animarán al cautivante desafío más media docena que oficiarán de navegante, entre ellos el ex campeón del turismo Carretera, Juan Manuel Silva. En este caso, se trata de los acompañantes que secundan al piloto principal sentados en la butaca de al lado.
Entre los aspirantes al premio mayor que estarán el 5 de enero en la línea de lanzamiento defendiendo nuestros colores se destacan el mendocino Orlando Terranova y Kevin Benavides cada uno de ellos en sus respectivas categorías, con una vasta experiencia en la competencia. Y a la hora de rescatar las novedades más salientes de este Dakar hay una principal que se destaca por sobre todas las otras: la presencia del afamado piloto español Fernando Alonso, el otrora defensor de Ferrari en la Fórmula 1 que ahora le peleará a todos los imprevistos de una prueba única desde el equipo Toyota Gazoo Racing a bordo de una Hilux.
Así como en autos Terranova ha sido el abanderado de los argentinos, en motos lo será Kevin Benavides como integrante del equipo Honda que intentará terminar con el reinado de KTM. Otra presencia que ilusiona es la de Franco Caimi que tiene su experiencia y contará con el respaldo del equipo oficial Yamaha, por lo que se ilusiona con pelear bien adelante.
No estarán presentes los hermanos que saltaron a los primeros planos del deporte nacional tripulando cuatriciclos en el Dakar. Marcos y Alejandro Patronelli nos harán extrañar sus fabulosos desempeños y sus victorias en los terrenos más duros. Tampoco competirá Nicolás Cavigliasso, quien se impuso en la última edición. Largarán Manuel Andújar (Yamaha), Carlos Verza (Yamaha), Martín Sarquiz (Can-Am) y Mariano Bennazar (Yamaha).
En SSV, la categoría de los UTV, Juan M. Silva navegará en un UTV al español Juan M. Fidel Medero, Omar Gándara al uruguayo Sergio Lafuente, Eduardo Torlaschi al kazajo Arthur Ardavichus y Nicolás García al italiano Stéfano Marrini. En la grilla de partida tampoco habrá presencia argentina en la categoría camiones, si bien hasta último momento Federico Villagra intentó participar de la prueba.
“Es todo nuevo para todos”, dijo hace pocas horas en París David Caastera, director general de la carrera quien destacó que están frente al desafío de enfrentarse con un terreno no conocido: “Los corredores tienen muchas peguntas, algo similar a lo que ocurrió hace diez años cuando fuimos a la Argentina”. El máximo responsable de la prueba destacó la extensión del desierto de Arabia “Un paisaje increíble, con arena, dunas y cosas para respetar”. Y remarcó: “Eso sí, esta vez no tendremos tantos espectadores como en la Argentina”.
En definitiva está todo listo para una nueva edición de esta sensacional aventura que comenzó hace exactamente 40 años cuando el explorador Etienne Sabine propuso realizar una competencia extrema, rumbo a Dakar, en Senegal. A partir de allí se construyó un clásico, rodeado de mítica, como fue, en principio, el París-Dakar. Luego se simplificó a Dakar, más allá de los cambios geográficos por el mundo. Las crónicas destacan que hasta 2007, la competencia se desarrolló en África. Pero en 2008 las amenazas terroristas obligaron la cancelación de esa edición. A partir de 2009, hasta 2019, América del Sur cobijó la prueba, entre Argentina, Chile, Perú, Bolivia y Paraguay.
Ahora todo el interés está focalizado en Yeda desde donde será lanzada esta nueva edición de la competencia más dura del mundo que, según sus organizadores, se resolvió dejar América e ir a otras tierras buscando “explorar nuevos terrenos”.
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