LA PAZ
En un clima de alta tensión y en medio de una pandemia, los dos candidatos punteros a la presidencia de Bolivia intensificaron ayer sus campañas, a una semana de que se realicen unas elecciones con las que los bolivianos esperan zanjar la crisis que dividió al país tras la renuncia del presidente Evo Morales hace 11 meses.
Largas caravanas de militantes en autos, motos y a pie recorrieron las calles de las principales ciudades, y los candidatos encabezaron las columnas en sus reductos más importantes para asegurar el voto.
Salvador Romero, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), llamó a la “tranquilidad” ante los frecuentes choques callejeros que se han dado en los últimos días entre seguidores del exministro de Economía Luis Arce -del partido de Morales y quien marcha primero en las encuestas- y partidarios del expresidente Carlos Mesa, de la alianza centrista Comunidad Ciudadana (CC), segundo en las preferencias.
Arce acapara el 33,6 por ciento de las preferencias, seguido por Mesa con 26,8 por ciento, según una encuesta reciente de la fundación católica Jubileo y una red de universidades.
El líder cívico regional de derecha Luis Fernando Camacho tiene 13,9 por ciento de apoyo para los comicios del 18 de octubre, tras una campaña marcada por la polarización entre los seguidores y detractores de Morales.
Este sondeo exhibe variaciones respecto a otro realizado por Jubileo el mes pasado, que arrojó un 29,2 por ciento de apoyo para Arce, 19 por ciento para Mesa y 10,4 por ciento para Camacho. Así, la ventaja del candidato izquierdista sobre su escolta se redujo de 10,2 a 6,8 puntos. En el sondeo de septiembre la mandataria derechista interina Jeanine Áñez quedó relegada al cuarto puesto, con apenas 7 por ciento de apoyo, lo que la llevó a dejar la carrera presidencial.
Otros cuatro candidatos corren con menor chance, entre ellos el pastor evangélico de origen coreano Chi Hyung Chung, con 2,3 por ciento de apoyo, y el exmandatario conservador Jorge Quiroga, con 1,1 por ciento.
Los ciudadanos que votan en blanco o nulo, y los que no saben o no responden, son el 21,6 por ciento. En septiembre eran 27,5 por ciento.
Jubileo también asignó porcentajes en función únicamente de los votos válidos (excluidos los que contestaron que votarían en blanco, nulo o no saben). En este caso el apoyo a Arce se eleva a 42,9 por ciento frente a 34,2 por ciento de Mesa. Camacho sube a 17,8 por ciento.
Si estos resultados se dieran en las urnas, Arce y Mesa deberían ir a un ballotage el 29 de noviembre.
La Constitución declara vencedor en primera vuelta al candidato que obtiene el 50 por ciento más un voto o el 40 por ciento de los sufragios con 10 puntos de ventaja sobre el segundo.
De no haber vencedor en primera vuelta, debe haber ballotage entre los dos candidatos con mayor votación.
El sondeo de Jubileo fue realizado con apoyo de las principales universidades públicas y privadas de Bolivia, y consultó a 15.979 ciudadanos, el mayor número de encuestados en la campaña en curso. Otros sondeos han consultado entre 1.000 y 3.000 personas.
La encuesta se realizó del 2 al 5 de octubre en áreas urbanas y rurales, y tiene un nivel de confianza del 95 por ciento, con un margen de error de 0,78 por ciento.
En este marco, también la Iglesia católica ha llamado a los ciudadanos a bajar el clima de confrontación.
TERRIBLE ANTECEDENTE
Bolivia repetirá la elección tras los anulados comicios del año pasado que derivaron en violentas protestas con un saldo de 36 muertos tras denuncias de presunto fraude que obligaron a Morales a renunciar después de 14 años en el poder, cuando buscaba un cuarto mandato. Refugiado en Argentina, el expresidente sigue teniendo influencia, sobre todo en sectores rurales indígenas y en barrios humildes.
Las encuestas ubican primero a Arce, segundo a Mesa y más de 20% de indecisos
Aunque, como se dijo, los sondeos prevén una segunda vuelta, el ascenso del derechista Camacho en los últimos días ha elevado el suspenso en las elecciones más disputadas desde el retorno de la democracia a Bolivia en 1982, según los analistas.
Arce, un tecnócrata y cerebro del éxito económico del gobierno de Morales, es el único candidato de izquierda frente a Mesa y Camacho, que se disputan el voto del centro y la derecha. (AP y AFP)
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