Familiares y amigos de la oficial asesinada Micaela Romero peregrinaron el sábado último desde el barrio Kolynos de Quilmes Oeste hasta la Catedral de Quilmes reclamando Justicia por el crimen de la joven policía.
En la puerta de iglesia hubo una pequeña misa recordando a la víctima y luego marcharon por la peatonal Rivadavia con pañuelos oscuros en mano exigiendo el esclarecimiento del homicidio.
El viernes último, por la tarde, la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández Kirchner, se reunió en su despacho del Senado de la Nación con María Constante, la madre de Micaela Romero. Del encuentro también participó la intendenta de Quilmes. Mayra Mendoza.
EL HECHO
La efectivo que asesinada por motochorros el 16 de agosto último en un asalto en las inmediaciones de calle 395 y Carlos Pellegrini, en Quilmes Oeste, cuando fue a comprar a un kiosco junto a un amigo. En primer término, la fiscal que investiga el homicidio pidió la prisión preventiva de dos adolescentes de 17 años detenidos por el hecho, entre ellos del presunto autor material del disparo. A los detenidos se los acusa de “homicidio en ocasión de robo doblemente agravado”. El requerimiento alcanzó a sólo dos de los cuatro inicialmente detenidos por el hecho, ya que los restantes, mayores de edad, fueron liberados por falta de pruebas.
El crimen ocurrió cerca de las 7 de la mañana del domingo 16 de agosto cuando Romero, que trabajaba hacía un año en la fuerza pero se encontraba con licencia médica y sin su arma reglamentaria, salió a comprar cigarrillos junto a un amigo en un comercio en Quilmes Oeste.
En ese momento, seis delincuentes en tres motos los interceptaron para robarles. Sin mediar palabras, luego de sacarles sus celulares, uno de ellos le disparó en el pecho y huyeron. La víctima fue trasladada en grave estado por un grupo de vecinos al Hospital El Cruce de Florencio Varela, donde ingresó inconsciente y falleció a los pocos minutos.
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