Los especialistas ya lo habían advertido: con aumentos y disminuciones, la presencia de cianobacterias podría prolongarse durante todo el verano e incluso hasta principios del otoño. Y así parece estar ocurriendo. Después de algunos días de alivio, las algas verde-azuladas vuelven a “acechar” en la ribera de la Región. Y si bien complican las actividades recreativas y náuticas que suelen desarrollarse en el sector costero, por el momento no afectaron la operatividad de la planta potabilizadora, como si ocurriera semanas atrás y afectara la provisión de agua potable en La Plata, Berisso y Ensenada.
Al respecto, ayer desde Aguas Bonaerenses SA (ABSA) se informó que “se advierte una mayor presencia de algas en la toma de agua cruda de la Planta Potabilizadora de Punta Lara”, pero se remarcó que tal situación “no afecta la operación de la misma, por lo que el proceso de potabilización y el envío de agua a redes es normal”.
“El establecimiento trabaja con sus filtros y sedimentadores en forma continua, y son normales los tiempos de los procesos de filtrado”, se explicó.
Desde ABSA se recordó, además, que “tanto el ingreso a la Planta, como la producción de agua de la misma, es monitoreada, estudiada y medida en forma constante por los profesionales de la empresa”.
Ayer distintos vecinos captaron imágenes del fenómeno de las cianobacterias, con suma preocupación ya que, como han explicado expertos, “las cianobacterias no son inocuas porque tienen capacidad para producir diversas toxinas. Hepatotoxinas (que pueden producir diarreas, gastroenteritis y hepatoenteritis); neuro toxinas,que afectan al sistema nervioso central; y dermatoxina que provocan consecuencias en la piel, irritación en mucosas y afectar el oído (otitis). También pueden provocar conjuntivitis”
Días atrás, la investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y directora del Instituto de Limnología Raúl A. Ringuelet, Nora Gómez, explicó en declaraciones periodísticas que en medio de la bajante histórica del río Paraná hubo “modificaciones en la calidad del agua” como “el desarrollo de floraciones de cianobacterias”, unas microalgas que tiñeron de verde gran parte de la cuenca de ese curso de agua.
Consultada sobre las observaciones que se realizaron en la cuenca regional ante la bajante del Paraná, la platense Gómez indicó que “se advierten modificaciones en la calidad del agua como el aumento en la concentración de los sólidos en suspensión o bien en áreas afectadas por el enriquecimiento con nutriente y materia orgánica se observa el desarrollo de floraciones de cianobacterias”.
Y, remarcó que “en los últimos meses hemos advertido en diferentes partes de las cuencas, desarrollos masivos de estas microalgas, algunas de cuyas especies son capaces de desarrollar toxinas denominadas cianotoxinas”, como lo ocurrido “en el estuario del río de la Plata”.
La doctora en Ciencias Naturales también explicó que “los cambios ambientales generados por la bajante de sus principales tributarios modificaron el caudal que recibe el estuario, que sumado al fenómeno hidroclimático de La Niña y la contaminación favorecieron en las últimas semanas la aparición de floraciones que tiñeron de un color verde intenso el agua”.
Estas transformaciones, opinó la investigadora, “son algunos de los síntomas vinculados a los cambios globales a la que está expuesta esta extensa y valiosa cuenca del Plata, como consecuencias de las numerosas intervenciones humanas que suceden desde hace muchos años”. “Los cambios en los usos del suelo, la deforestación y los numerosos represamientos son algunas de las causas sobresalientes”, remarcó.
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