Fue un locutor de gran trayectoria en los medios locales y se destacó al frente de programas que difundieron la música popular argentina, pero además Alfredo Francisco Manzi -o Roberto Manzi More, tal como se lo conoció en el plano artístico-, fue un hombre que cosechó grandes afectos entre quienes lo trataron. Su fallecimiento provocó una gran tristeza en distintos círculos locales.
Había nacido en La Plata, el 29 de enero de 1920. Fue el hijo menor de Genaro Manzi y Adela del Carmen Stratico y creció junto a siete hermanos.
Desde joven realizó distintos trabajos administrativos y fue vendedor de ropa del comercio “Solmor”.
En esa época alternaba el trabajo con su gran pasión, el teatro independiente.
Entre tantas obras interpretó en Tandil a Jesús en el Vía Crucis.
Sus allegados los describieron como un hombre inquieto e inteligente. Como fruto de su constante búsqueda se vinculó al Instituto Radiofónico y obtuvo el carnet profesional de locutor nacional, otorgado por el Ministerio de Comunicaciones de la Nación.
Eso lo habilitó para integrar el plantel de profesionales de la emisora LS 11 Radio Provincia de Buenos Aires.
Gracias a sus dotes de actor intervino en varios radioteatros que se emitían en ese medio.
Además fue jefe de producción del sello discográfico platense “Platendisc”, firma dirigida por Emir Ligaluppi.
Por muchos años, los jueves, en el horario de la noche, estuvo al frente de “Concierto Popular”, un programa de tango y folklore que se hacía en vivo desde el Auditorium. Por ese ciclo desfilaron artistas como Nelly Omar y también participó el presentador de cantores Tito Dutto.
Otra de sus actividades estuvo vinculada a los actos de las autoridades bonaerenses, ya que por mucho tiempo fue el presentador oficial.
Junto a Ángela Elvira López formó su propia familia. De la unión nacieron sus hijos Roberto y Alejandra; ellos a su vez lo convirtieron en abuelo de 5 nietos. También tuvo dos bisnietos.
Incansable fue una de las expresiones de la gente de su entorno para definir la vitalidad que caracterizó siempre a Roberto Manzi More.
Con empuje y aplomo recorrió una centuria y en cada momento de su vida no se apartó de los valores que le inculcaron sus mayores. Eso fue sin dudas parte de un legado por el que será recordado como un hombre íntegro.
SUSCRIBITE a esta promo especial