Una de las fiestas más antiguas de nuestra región, “El malón del pirata”, volvió a desembarcar ayer con todos sus rituales en la sede náutica del Club Regatas La Plata, en Río Santiago y Arroyo Doña Flora.
Nacido como fiesta “a la canasta” entre socios del Regatas a mediados de los años ‘50 del siglo pasado, con las mujeres aportando comida y los hombres bebida, el Malón dejó de realizarse hacia fines de los ‘70, y regresó en 1998; la serie volvió a cortarse entre 2009 y 2013; y luego volvió a retomarse.
El evento tiene como detonador la llegada por el río Santiago de una nave filibustera, cuya tripulación desembarca decidida a cobrarse una deuda de 50 bailarinas, topándose con una enconada y feroz resistencia.
Este tradicional acto tiene entre sus objetivos, además de la diversión, transmitir hacia los niños y jóvenes deportistas los valores de la institución.
SUSCRIBITE a esta promo especial